Reyes

Comienza la guardia. La consulta todavía a oscuras. El ordenador no dice nada de pacientes en espera, pero los hay. Algunos desde esta noche, otros desde hace menos tiempo. Hace frio pero la bata protege. Protege de tantas cosas. Miro el ordenador de nuevo y alguien ya ha asignado un paciente para que lo vea. Varón 83 años se ha caído de la cama y….un TAC y a esperar . Sobre todo esperará el anciano a que no sean mucho sus lesiones y que se puedan ir a casa, no por el ya de vuelta de todo, sino por los hijos. Hoy es la fiesta de los nietos. Comienza a llegar la fracturas de cadera y la de clavícula del ciclista…toda ya tan previsible. Hora del café, solo y largo a sorbos pequeñitos. Ajusto la pantalla del ordenador en altura y el sillón lo acerco mas a la mesa. El responsable del área entra en mi consulta y me da ánimos “hoy será un día duro” como si no lo supiese. Estoy cansado, muy cansado son ya treinta cinco años de guardias, de turnos, de enfermos y de muertos que me miran por la noche. Mis ojos están cansados y mi cuerpo también. Un día más, una guardia más, un café más. Sonrisas y muchas lágrimas. Mañana será otro día y a lo mejor será todo diferente.