ALGUIEN ME HA DICHO QUE LA SOLEDAD SE ESCONDE TRAS TUS OJOS

¡Es mejor arrepentirse de lo que haces que de lo que dejas de hacer!… Este es el pensamiento que suele impulsar a muchos a arriesgarse a actuar. Cuando la frase se toma en un estado “desolador”, se pueden desencadenar una triste cadena de desgracias.

Ciertamente, son los adolescentes los que se arriesgan mucho más a caer y muy bajo. Así le pasó a Cielo, la protagonista de la película “Abzurdah”, quien se jactaba de no arrepentirse de cada una de sus tontas decisiones.

Si ella hubiera adivinado que el atreverse a conocer a un chico en ese estado de profunda soledad, le iba a traer tantas “dependencias”, estoy segura que no se hubiera atrevido a buscar “amor” por internet.

Los espectadores de la pelicula podemos pensar que se trata de la historia una chica tonta que echa perder su juventud; sin embargo, habría que pensar que en realidad se trata de una niña lista que sabe cómo hacerse daño.

La manera más atroz en la que Cielo puede sentirse viva, es la horrible dependencia al amor que establece con ese hombre oportunista y abusivo que aprovecha la “necesidad” que ella tiene de sentirse amada. Y es que las “dependencias emocionales” van configurando poco a poco la estructura de la persona y su consecuente autodestrucción.

La anorexia, la bulimia, el cutting y la excesiva interacción con los medios digitales, no son mas que el reflejo de la necesidad impetuosa que tiene una persona de ser “amada y reconocida” por los demás y que concluyen en una extrema dependencia que aumenta cada vez más el estado de desolación. El incremento de tal dependencia puede llevarte a pensar que “respirar no te hace estar viva” y puede tener un desenlace fatal: el suicidio.

Si quieres reflexionar al respecto, echale un ojo: