Batman, Superman vs el resto del mundo

En 1986 Frank Miller (300,Sin City, Batman year one) escribía una historia sobre los héroes favoritos de los cómics en medio de un ambiente de tensión provocado por el decadente enfrentamiento entre las potencias mundiales nucleares. La obra en cuestión es “The Dark Knight Returns” la cual sigue siendo referencia necesaria para entender el universo de Batman y Superman dentro de DC Comics.

La historia narra el estado declinante de Batman en Gótica donde el crimen ha superado las capacidades intelectuales, físicas y monetarias del hombre que se embarcó en la utopía de erradicar de criminales las calles de una ciudad sumida en la corrupción y la violencia. Bruce Wayne avejentado, solo y más amargado que de costumbre ya no utiliza la máscara del playboy trotamundos para disimular sus actividades justicieras (pues la máscara es Bruce Wayne, la persona es Batman). La guerra nuclear es inminente. La Unión soviética ha invadido un terruño perdido en el desierto que Estados Unidos considera un ataque directo a sus intereses en la zona, tal invasión (como en Afganistán) requiere de acciones firmes de parte de un enloquecido presidente que recuerda a Ronald Reagan quien para tranquilizar a sus paisanos envía mensajes televisivos enfundado en un traje antiradiación. Estados Unidos, sin embargo, no cae en pánico y recuerda a los buenos ciudadanos que cuentan con el mejor arma de todos los tiempos: Superman.

Bruce Wayne se rodea de seguidores, hombres de violencia que no dudan en imponer el orden en una ciudad que se acerca irremediablemente al caos criminal con la venia de una autoridad incapaz además de desinteresada. Pero el orden por el orden representa una amenaza a las instituciones por lo que se debe imponer la ley antes que una pandilla de vigilantes se hagan cargo de la ciudad. Superman es enviado para detener a Batman.

La batalla es brutal.

Lo demás que sucede queda a reserva para los interesados en leer la historia completa en su edición impresa.

La película “Batman vs Superman” retoma la historia de Miller casi al dedillo, casi, porque hay muchas otras a ediciones que retoma como “La muerte de Superman” e “Injustice”. Sin embargo no es necesario que el espectador tenga conocimientos tan profundos en éstas mitologías modernas para poder disfrutar lo que considero la mejor película de Superman (que no de Batman).

Zack Snyder supo utilizar su experiencia adquirida creando adaptaciones al cine de historias provenientes de los cómics como en el caso de “Watchmen” (DC Comics 1986–1987). Sus películas exploran la «cuestión social» como un detonante de situaciones complejas que derivan en nudos argumentativos interesantes y desenlaces creíbles y coherentes. La película en cuestión se jacta de ello y no con pomposas resoluciones dignas de un comediante rematando un mal chiste sino con la tranquilidad accidental con la que los secretos se descubren.

Claro que tiene algunos puntos cuestionables pero son más propios de una intervención de algún productor que tuvo la genial idea de incluir a un Luthor porque seguro creyó que sin un villano tan patético la historia estaría casi desnuda. Dejando de lado esa presencia tan cursi y (sí) de historieta, el resto es una pléyade de situaciones que atrapan.

Es probable que la película no haya sido tan aceptada por la masa pero eso no le resta valor ni le quita que dentro de algunos años se convierta en un clásico moderno para los aficionados. Es probable también que el espectador, envenenado por la influencia de un tropel de películas de Marvel, le hayan dado la impresión de que el superhéroe debe ser plano, “gracioso” y rodeado de luces impactantes para que una película del género deba ser considerada como buena. Pero ellos no son relevantes, acaso son el ruido de fondo en un cine.

Evitando entrar en detalles para quienes desean apreciar esta película, recomiendo evitar las comparaciones y mantener un criterio amplio y diverso.

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