De la ronda alrededor del fuego al click: la historia del storytelling

La historia de las historias que contamos es también la historia de quiénes somos como humanidad. Lo que elegimos narrar nos define como especie y también lo que elegimos recordar de esas narraciones. Algunos dirán que la palabra es lo que nos diferencia de los animales, pero sin articulación ni sentido no son más que simples balbuceos. Lo que nos hace plenamente humanos es la capacidad de contar lo que vivimos o imaginamos.

Si bien es difícil encontrar registros de las primeras historias porque probablemente fueron orales, sí se encontraron imágenes en las Cuevas Lascaux, en los Pirineos del sur de Francia, que son, básicamente, una historia. Según los especialistas, las pinturas son del 15000 AC y representan una serie de animales y una figura humana; cuentan, de manera muy sencilla, los rituales y las prácticas de caza.

Antes de los dibujos estuvieron los relatos orales, aquellos que se contaban de abuelos a nietos y de generación en generación. Alrededor del fuego, luz y calor, origen de la vida sedentaria, las narraciones sobre lo que fue y lo que podría ser se hicieron parte de lo humano y no se nos desprendieron nunca más. La Biblia, por ejemplo, contiene historias de hombres y mujeres pertenecientes a un tiempo lejano al tiempo en el que fueron escritas, y están basadas en fábulas y relatos que se mantuvieron vivos gracias a la trasmisión oral.

Con el devenir del tiempo, los narradores se convirtieron en figuras preponderantes y bajo el poder de las historias se transformaron en los arquitectos simbólicos de una comunidad, de la construcción de la memoria colectiva. El recuerdo de las valientes peleas, las traiciones y los logros fueron las motivaciones para crear grandes cuentos y fábulas, los canalizadores de las emociones de un pueblo, los responsables de los hitos y mártires que permitieron generar anclas en el devenir del tiempo.

Tal como dice el Dr. David Leeming en su libro Storytelling Encyclopedia: Historical, Cultural, and Multiethnic Approaches to Oral Traditions Around the World, “la obsesión la narrativa es una característica que comparten todas las culturas”. De hecho, la tradición oral es expansiva, inclusiva y una característica humana.

El storytelling en el marketing

Usar una historia al servicio de una marca o un producto es lo que usualmente se conoce como storytelling. Sin embargo, no es ninguna técnica novedosa ni original, sino que es la estrategia que nos ha mantenido humanos dentro de este mundo.

El buen uso de la narrativa, la emoción y los personajes ayuda a quitarle ese olor a naftalina que muchas veces impregna a un producto o a una marca, porque los humanos contamos historias y a través de ellas logramos conectarnos con los demás. De alguna manera, el marketing debe volver a conectarse con ese costado humano que permite contar quiénes fuimos, qué queremos ser y cómo soñamos lograrlo. No es necesario hacerlo en una ronda alrededor del fuego, alcanza que con el click de nuestro mouse podamos hacerle honor a tantos años de historias.

Este posteo forma parte de un pequeño y gran viaje que desde MOT Content estamos emprendiendo para conocer más sobre el storytelling. Acá, la parte uno. Si creés que tu marca tiene una gran historia y querés saber más sobre cómo contarla, escribinos a contact@motcontent.com. ¡Hasta la vista, amigos!

Por Brenda Ficher

Fuente imagen: elmeme.me

¡Encontranos en motcontent.com!