El Gato y la Caja, contar ciencia para cambiar el mundo

El Gato y la Caja es un proyecto de comunicación que busca sacar a la ciencia a la calle, a tu casa, a los bares, a todos lados. Quieren transformar la realidad y entienden que para eso no hay mejor herramienta que la ciencia. Suena ambicioso, claro que lo es, y por eso en MOT Content nos caen muy bien y queremos presentártelos (si es que todavía no los conocés).

¿Cómo surgió la idea de El Gato y la Caja?

Primero que nada, el Gato no empieza como Gato, empieza como urgencia, como voluntad de compartir una forma de ver el mundo que a nosotros nos había cambiado profundamente y que queríamos por lo menos presentarle a más gente para que tal vez, hasta la eligiera. Esa idea fue madurando a partir de un montón de noches de charla de tres amigos, con la situación particular de que dos de esos amigos eran de formación científica y uno diseñador.

Esas conversaciones no estaban tabicadas entre ciencia, arte y diseño, se extendían por horas y algo particular es que la ciencia no formaba parte de ella desde el punto de vista de aportar datos, sino como una forma de construir lo que observamos. Tanto nos había cambiado y nutrido a nosotros, que decidimos que estaría bueno compartirla, y empezamos rápido, furioso y barato con una cuenta de Twitter.
Todo lo que vino después tuvo que ver con agarrar esa idea y esa urgencia y plasmarla en soportes, formatos y narrativas nuevas.

¿Por qué en redes sociales?

El Gato empezó en redes sociales por una serie de razones, primero, porque estábamos desesperados por empezar, porque pasara ALGO, y redes sociales nos era familiar y de muy bajo costo para generar un MVG (Mínimo Gato Viable).

Además, teníamos muy claro que queríamos ver más ciencia en más lugares, y sabíamos que la relación horizontal que queríamos generar entre los que generan el contenido y los que lo transitan estaba (y está) muy presente en redes sociales. Dado que partimos de una intención no de divulgación (un ejercicio vertical) sino de comunicación pública de ciencia (uno horizontal), las redes sociales nos dan la posibilidad de tejer una interacción muy real y permanente con las personas que participan de ese contenido, ya sea generándolo, consumiéndolo, apropiándolo y retransmitiéndolo, modificándolo, remixándolo, etc.

¿Cambió mucho el plan original? ¿En qué sentido?

No estamos seguros de que haya un plan porque el plan cambia todo el tiempo. El único plan es ser líquidos, no estancarnos. Explorar formatos, ideas, equivocarnos y aprender. Medir y redirigir. El único plan es apuntar a mejorar todo el tiempo lo que hacemos y comprender los cambios (tanto en el entorno como en nosotros mismos) cada vez más rápido, y poder operar mejor en cómo ajustarnos a esos cambios.

¿Hay alguna red social que les funcione mejor, que les sirva más o algo así?

No, hay redes sociales distintas con hipótesis de comunicación distinta, y tratamos de diseñar la comunicación entendiendo las particularidades de cada una.

¿Cuáles son los contenidos que más les gustan?

Una de las cosas que más nos gusta es la parte de investigación, capaz porque es el área que estamos explorando más fuertemente en la actualidad y es como un amor de verano, con esa intensidad de lo nuevo, capaz porque es cerrar el círculo y volver a hacer investigación, que es algo que los formados en ciencia nunca queremos dejar ir y que los no profesionales de la investigación de golpe descubrieron y ahora no pueden dejar de explorar. Particularmente, se nos abrió una puerta al pensar los experimentos (también) como narrativa. Tratar de encontrar la forma de que una persona participe en investigación pero que no lo haga de forma pasiva sino como agente real.

Otra cosa que nos encanta son los objetos físicos como forma de agregarle al mundo una idea en una forma material. Contener una idea en un soporte material y que el usuario la descubra interactuando con el objeto es una forma de narrativa muy compleja y muy rica. Los Anuarios 2015 y 2016 son un ejemplo claro de cómo el proyecto toma forma editorial y objetual a la vez. A pesar de ser bichos de internet, el libro es una pieza que nos entusiasma y que queremos seguir explorando.

¿Tuvieron que abandonar algún tipo de contenido?

Tuvimos que posponer audiovisual porque requería un tiempo, know how e inversión que no teníamos. Pero la palabra clave es ‘posponer’, no abandonar.

¿Hay algo que les gustaría hacer y todavía no pueden o no quieren?

Estamos entre dormir y hacer más contenido en más soportes. La limitante hoy, por suerte, no tiene que ver con las ideas sino con la capacidad de explorarlas.


Podés encontrar al Gato en un montón de lugares. En su web, en Twitter, en Facebook y en Instagram. Si querés leer más sobre redes sociales, podés cliquear acá. ¿Necesitás ayuda? MOT Content está formado por un grupo de especialistas en contenido, marketing y redes sociales con amplia experiencia. No dudes en escribirnos: contact@motcontent.com

Por Esteban Soler

Todas las imágenes son de El Gato y la Caja.

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