#Hashtags: encontrá tu lugar

¿Conocés a alguien que no sepa lo que es un hashtag? Posiblemente la respuesta sea No. Hoy en día los encontramos a lo largo de toda la Web. Ya no solo los vemos en Twitter, donde comenzó esta revolución allá por el 2007, sino también en casi toda red social e incluso en otros ámbitos, como blogs y hasta incluso diarios digitales.
Si bien todos hacemos uso del famoso #, no mucha gente sabe bien cuál es su origen ni su propósito. Este desconocimiento nos lleva muchas veces al uso indiscriminado de este recurso y, sin saberlo, puede que tenga un efecto negativo o adverso en lo queremos compartir.

Pero… ¿Cómo que no conozco su origen? ¿Acaso no lo inventó Twitter?

La verdad es que no, no es Twitter quien invento el hashtag. Su primer aparición fue en IRC (posiblemente se le haya piantado un lagrimón a aquellos que sean de la década del ‘80). IRC — Internet Relay Chat — era una red chat donde los usuarios se comunicaban unos con otros a través de canales, los cuales se identificaban agregando un # al comienzo. Entonces por ejemplo, si querías hablar sobre futbol tenías un canal llamado #futbol; y así con cada tema que se les pueda ocurrir.

Llegó un punto donde la comunidad IRC creció tanto que surgió la necesidad de que los canales tengan un título para poder agruparlos, y así es como surgió el hashtag.

Twitter lo que hizo fue adaptar el hashtag que se usaba en IRC para reunir y categorizar discusiones, usándolo de la forma que hoy día todos conocemos. Dato de color: todo esto de incorporar el hashtag a Twitter y el uso que se le debe dar no se le ocurrió a alguien de la empresa sino a un usuario de la red social, Chris Messina.

Dejando un poco la historia de lado, es importante saber cuál es el verdadero propósito de los hashtags.

Primeramente debemos saber que se los usa para crear una organización por temas. De esta forma, cualquier usuario puede crear un tema a partir de un hashtag (inventado por el o no) y comenzar conversaciones a partir del mismo con todos los demás usuarios que se sumen a su uso. También suelen emplearse para demostrar la postura que se toma respecto a cierto evento/persona/grupo/movimiento/etc, compartiendo una opinión sobre el tema en cuestión (y así surgen los famosos trending topics).

Saber esto sobre los hashtags no es algo menor. Hay muchas personas que, por ejemplo, cuando suben una imagen con amigos a una red social, la acompañan con un sin fin de hashtags. Ahora bien, en este contexto, la forma en que se usan los hashtags puede ser irrelevante. Pero pensemos en el siguiente escenario:

Tenemos una consultora renombrada, de prestigio, y decidimos subirnos al tren de las redes sociales como parte de nuestra estrategia de mercado ya que es evidente hoy juegan un rol crítico en el mismo. Cada vez que hacemos una publicación, la acompañamos de cuanto hashtag se nos ocurra. Podrían ser #consultoria #excelencia #profesionalismo #contactanos #visitanuestraweb #buendía.

Tal vez para algunos ese ejemplo pueda parecer exagerado, pero esto es real, sucede.

¿Por qué es un problema? Comencemos por el hecho de que no es un problema sino varios. Si hacemos un punteo rápido, resaltan:

* Algunos son largos, haciendo que se vuelvan muy difíciles de leer y dificulten la fluidez del mensaje.
* Otros tienen más de una palabra, lo cual se debe evitar para mantener el simplismo y facilitar la funcionalidad de búsqueda.
*Que no tengan que ver con lo que se quiere comunicar, como el caso de #buendia. Postear un contenido y anexarle hashtags que no tengan conexión o relación entre sí, sólo contamina el mensaje.
* No usar notación camel si es que está formado por dos palabras o más. Notación camel: poner en mayúscula la primera letra de cada palabra, excepto la primera. #porEjemplo.
* Usar una cantidad excesiva.

¿Por qué todos estos puntos son contras?

Porque los hashtags se usan para hacer búsquedas y uno “queda pegado” a los hashtags que utiliza.

El utilizarlos debe ser parte de la estrategia comunicacional de la organización o de la persona y no una mera herramienta que no tenga relación con los objetivos de segmentación de público planteados.

Así, siguiendo con el ejemplo, si la consultora se dedica a la comunicación estratégica y hace una publicación con #buendia, si luego se hace una búsqueda por #buendia va a aparecer nuestra publicación.

Esto lo que produce es que potenciales clientes puedan tardar más en dar con nosotros a través de estas búsquedas (y en casos más extremos, ni siquiera llegar a contactarnos).

Ya con este ejemplo simple y bastante cotidiano nos podemos dar cuenta del impacto que puede tener, tanto positivo como negativo, el uso de los hashtags. Y esto no vale solo para consultoras, como en el ejemplo, sino que se extiende a todas las demás áreas y ámbitos.

Recuerden ser claros, precisos, breves, y que no siempre “más es mejor”.

Somos lo que comunicamos.

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