La perspectiva de una segunda opción [2]

Han pasado ya dos días desde aquel decisivo jueves y aún me siento mal.
Claro que desahogarme por acá ha sido una buena decisión, me ha ayudado mucho a expresar todo lo que tengo en mi mente. Pero me hubiese gustado, no sé, una salida, una reu, un tributo de rock, lo que sea para botar todo a gritos o algo por el estilo. La noche se vuelve uno de mis momentos favoritos para escribir, es tan…calmada, siento que nadie me ve. *Suspiro* Que pena que mis vacaciones acaben así de tristes, mientras que por el otro lado, ella la pasó bien con “el amor de su vida”. ¡UGH! Gracias por ponerlo en Twitter, me haces sentir tan bien con mi existencia. ¡Pásenme el puto vaso de Clorox! Jajajaja. Suficiente, sigamos con mi historia.

Transición entre el 24 al 30 de Mayo

En el transcurso de 6 días, digamos que las cosas iban bien. Maya y yo hablábamos regular y muy bien, eran conversaciones divertidas y agradables por Whatsapp. El 24 le había tomado dos fotos, las cuales se las pasé, si no me equivoco, al día siguiente. Se sintió bonito que la pusiera como foto de perfil de Whatsapp, aunque no duró mucho, la cambió el jueves 26 jajaja. Habíamos coordinado una fecha para afinar su guitarra y darle unas cuantas clases. Quedamos el 30, un lunes. Guardé mis dos uñas preferidas en mi billetera desde ese momento. ¡¡CHOTTO MATTE!! (“Un momento” en japonés) ¡¿Por qué esperaba tanto ese día?! ¡DIOOOOOOS!

Bueno, el sábado 28 tuve una reunión con mis amigos del colegio. *Suspiro* Las amistades del colegio son las mejores. Ellos han estado ahí para mí cuando necesitaba hablar con alguien. Bueno, por lo menos con los que más me juntaba. Me encontré con uno de mis mejores amigos: Pablo. Ese motherfucker jajaja. Me pareció un milagro verlo. No frecuenta mucho reuniones del salón, más aún que en este 2016 ha estado trabajando duro y hasta muy tarde en los peajes. Sí, cobrando el pase y dando cambio a cualquier cantidad de gente en cuestión de segundos. Eso es de valientes, si me lo preguntan, aunque no pensé que fuera tan bravo. Le hablé de lo que pasó hace dos días con Maya y me dijo: “Eres un huevón. ¿Por qué no lo hiciste?”. Avergonzado, respondí: “Porque, eh…la pensé mucho y me fui para la moral”. Pablo se rió un momento y me dijo: “Mira, por lo que me cuentas se nota que le gustas o al menos le estás volviendo a gustar”. Yo respondí: “Bueno, quizás, pero no puedo hacer eso. Aunque odie admitirlo, tiene enamorado y no quiero que las cosas se vean mal”. A lo que él respondió:

“Oe, házlo. No importa si tiene enamorado. ¿Acaso te quieres quedar con las ganas de nuevo? No lo creo. Además, por lo que me cuentas, ese tipo es una mierda”.
Yo siempre he sido una buena persona, tratando de vivir haciendo lo correcto y ayudando a la gente. Han habido ocasiones en que me reservé por hacer lo correcto, si mal no recuerdo. Gracias Pablo, creo que esta vez sí necesitaba hacer lo que quería en lugar de lo correcto.

Para pasar a la siguiente entrada, solo diré que pasé una excelente noche con mis amigos y que dormí un tanto incómodo en el sofá, junto con 3 de ellos jajaja. Nunca cambien :)

Lunes 30 de Mayo, aproximadamente de 3:15 a 8:15 p.m.

Quedé de ir temprano a su casa, plan de 12:00 p.m., pero un conteo de rotíferos me arruinó el plan y llegué a la hora que puse arribita. Le compré una Guaraná como compensación (y ahí descubrí que era su favorita).

Las cosas iban normal, hablando de nuestras novedades y demás cosas. Sin embargo, esta vez ella notaba que no podíamos seguir estando abrazados. Llegó un momento en que me dijo: “Arthur, ¿no pasa nada entre los dos por tu lado, ¿verdad?”. Como la vida me ha enseñado, quise ser honesto y le dije: “Pues…la semana pasada te sentí muy cerca y no he dejado de pensar en eso. Creo que eso que sentía por ti está volviendo”. Ella se quedó un poco sorprendida, pero cuando le pregunté lo mismo, me respondió: “Pues…por mi parte no pasa lo mismo”. ¡Auch! Justo en el kokoro (corazón en japonés). “Lo siento Arthur, ese día se sintió raro, pero de ahí no pasó a nada más por mi parte. Tranquilo, encontrarás a alguien mejor”

Oh, vaya. Justo cuando estaba animado a hacer algo que quería hacer me sale con que no le gusto como ella me estaba volviendo a gustar. En fin, se sentía agradable estar echado a su costado. Espera, ¿qué? Jajaja sí, es chistoso, pero hablábamos un rato, como que ambos nos acomodábamos, luego llegabamos nuevamente a la posición de enamorados, ella se daba cuenta y se retiraba. Pasó muchas veces ese día y eso se me hizo extraño. Después de haber dicho que no sentía algo más por mí, ¿permitía momentáneamente mi afecto?. Seguíamos hablando del “qué hubiese pasado si hubiéramos sido enamorados” el resto de la tarde, hasta que su tío se fue. Después, las cosas se pusieron un poco más…serias.

Como que el asunto se ponía más y más cercano, y me atreví a volver al momento de hace una semana. “Oye, ¿recuerdas lo de la semana pasada?” le pregunté. Ella dijo: “¿Qué cosa?”. Yo: “Cuando estábamos tan cerca y luego fuiste a encender la luz”. Ella respondió: “Ahhh, sí, y que también casi nos quedamos dormidos jajaja”. Hubo risas por ambas partes, pero luego dije: “¿Sabes? En ese momento me dieron ganas de besarte, pero me contuve por el hecho de que estás con flaco”. Una vez más, se sorprendió de lo que dije. Continué: “¿Tú esperabas que pase algo?”. Ahora me tocaba quedar sorprendido, luego de que ella dijo: “Pues, sí, de alguna forma u otra esperaba que lo hicieras. Es más, también cuando nos despedimos parecía que íbamos a besarnos, pero no pasó”.

En mi mente: “Arthur, eres un idiota”. Respondí un tanto (rayos) sorprendido: “Wow, esa no me la esperaba. Pero, si me hubiera atrevido, ¿tú no me hubieses detenido o, no sé, te hubiera gustado que lo hiciera?”. Y me sorprendí aún más cuando me dijo: “No, sí me hubiese gustado”. Me maravillé por un segundo, luego dijo: “Pero no va a pasar, así que ya fue”. Ah, pero aún estábamos abrazados y agarrados de la mano. Algo no cuadraba. Luego de unas palabras intercambiadas que no recuerdo, le dje: “Oye, la semana pasada me contuve, pero me dije a mí mismo que si seguía así la cosa, no lo iba a hacer”. Me acerqué más a ella, y me detuvo. “Arthur, no. Si estás insinuando lo que creo, te lo digo desde ya: no va a suceder”. En ese momento, discutimos, habían muchas inconsistencias entre su testimonio y sus actos (¿Mencioné que antes quise ser abogado? ¿No? Está bien). Entre palabras y palabras al final admitió:

“¡Sí, sí me gustas! Y sí, en realidad sí me gustaría que pase algo, pero no puede pasar…no debe pasar”

Al fin, lo que quería escuchar. Sin embargo, no bastaba eso. Mi propósito era hacer lo que no hice hace una semana atrás. Jugábamos, nos reíamos y nos poníamos serios cuando quería intentar besarla, hahaha. Pero algo que debo recalcar es que hubieron momentos en que, al final, yo no la acercaba, ella sola vino a mí. Por un motivo (su celular, creo), se paró y yo andaba sentado en el sofá. Creo que la discusión fue un sí v.s. no sobre que le gustaría que suceda (el beso). A medida que respondíamos, ella se me acercaba más y más…hasta que un mensaje en Whatsapp llegó y arruinó todo. “Te hablan jajajaja” fue lo que me dijo, se alejó y continuó riéndose. Me daban ganas de tirar mi celular por la ventana.

A ella nunca le gustaba admitir que tenía razón. Por eso las discusiones para saber si le gustaba o si quería que algo suceda esa vez duraron horas. Y no estoy exagerando. Creo que hablamos de eso antes que se fuera su tío. Bueno, continuando, llegó un momento en que en una discusión yo “me rendí” y ella se paró exclamando “¡GANÉ!”. Haha, no olvidaré esto.

Cuando se paró, la abracé por detrás y le dije: “¿En serio crees que me rendí? Pues no”. Y ella solo respondía: “Sí”, y yo: “no”. Y a medida que respondíamos nos fuimos acercando y…pasó.

Dimos nuestro primer beso. El primero de muchos. Fue uno largo y un tanto apasionado. Un beso que no se me iba a ir de la mente por nada del mundo.

Ella me dijo luego: “¿Feliz?”. Respondí riéndome un poco: “Sí, jaja, ¿y tú?”. Creo que me dijo que sí, un tanto, pero luego me tuve que ir. Hahaha no podía tener más de solo uno, así que le robé otro cuando salía por su puerta. ¿Nuestro próximo encuentro? Minutos más tarde. ¿Por qué? Porque no encontraba mi billetera, la que ella me regaló por mi cumpleaños hace un año. Volví a su casa y buscamos antes de que llegara su mamá. La encontró…dentro de mi morral. Que cabeza la mía, en serio. Recuerdo que dije algo sobre perder y ella me dijo que perdió la dignidad, no sé por qué dije esto, pero es algo divertido y de lo que recuerdo, no me juzguen.

Adivinen quién estaba feliz todo el camino de regreso a su casa. Así es, este nene jajaja (es un meme nuevo que vi hace poco, últimamente, sacan cualquier cosa para hacer memes).

Mismo día, aproximadamente a las 9:20 p.m.

Había llegado a casa y hablé con ella por Whatsapp. La felicidad no me duró por mucho. Estaba cortante. Le pregunté si todo estaba bien entre ambos y me dijo que sí, aunque le confesé de que tenía miedo que nuestra relación se deteriore. Ella me dijo que sí, las cosas serán diferentes y que no sabía si para bien o para mal. Ninguno se esperaba a que ese beso sucediera. Fue un poco vergonzoso preguntarle si le gustó, pero al menos me dijo que sí. Traté de ser gracioso por las cosas que pasaron, sobretodo con el hecho que tardó demasiado en decir lo que realmente siente y ella fue la primera en decir hay que ser directos.

Las cosas se pusieron un poco turbias luego:
Ella: “Ya, pero ahí murió”
Yo: “¿Será cierto? (Aquí van otras 3 o 4 horas hasta que digas “no, no es cierto” o algo así)”
Ella: “Sí lo es. No pienso volver a caer.”
Yo: “Jajaja sabes que no lo es”
Ella: “Si lo va a ser”
Yo: “¿Que volverás a caer? Ah, obvio, eso fijo”
Ella: “No, nada que ver. No pienso volver a caer”
Yo: “Jajaja, ¿no te gustaría?”
Ella: “No”
Yo: “Para ahorrar 3 horas en una discusión de “sí” y “no” solo diré que ambos sabemos que sí”
Ella: “No, en serio, no va a pasar”

Ok, suficiente fragmento de conversación, creo que la estoy haciendo muy larga. Para concluir, me prohibió ir a su casa hasta que la atracción entre los dos desaparezca, cosa que yo ponía en duda, pero bueno.

Esta historia continuará
(¡Tenía muchas ganas de poner esto!)

Gracias por seguir leyendo.

Sinceramente,

Arthur.

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