La distancia de un clic.

Internet cambia vidas.


Me encuentro en Achacachi, tierra de los campesinos ponchos rojos, a mi alrededor tengo a bulliciosos estudiantes de secundaria a quienes debo enseñar a utilizar blogs, el director del Colegio me dice que las PCs tienen internet satelital, apenas 320 kbps para 50 pc’s, para que todos aprendan debemos apagar 40 y utilizar 10, empieza la clase, reparto los manuales en fotocopias y explicamos desde el uso de email hasta la creación de un blog… algunos estudiantes todavía tienen temor a la PC mientras otros me sorprenden… quieren aprender a subir e incrustar videos de Youtube en sus blogs… les pregunto porque quieren aprender eso y me explican “mi hermano mayor se fue a España y me pide que le envié videos del lago, de las ovejas, de las chacras… “.

Otro de mis días en El Alto, como navegante errante visito los cafes internet’s en la Ceja de El Alto, tras mío ingresa una familia y preguntan al dueño del internet si tiene Yahoo Messenger con cámara, al recibir una respuesta afirmativa, piden una PC — la madre de pollera, los hijos de rostro aymara — cual chaman el más joven de la familia toma el mando de la PC, inserta su usuario y password y empieza a chatear, la madre impaciente le dice que quiere ver al hijo que se encuentra en Argentina, el chaman la recrimina con la mirada y le dice que “está habilitando la cámara”… se suceden dos horas de charla… por turno, la madre y los hijos le cuentan al hijo ausente sus problemas y alegrías y le dicen que la plata que les envía es bien utilizada.

Hay una escena que se me ha quedado grabada en la mente, es un joven padre que lleva sentado a un niño de 3 — 4 años frente al PC, estamos en el único internet que tenia Skype en la Plaza Bolivia de Ciudad Satélite, el padre empieza a contar a la esposa que se encuentra en Europa que es lo que está haciendo, sus actividades y sus ilusiones… la madre pide ver y hablar con el niño… el niño recibe los audífonos y empieza a llorar, con voz entrecortada por los gimoteos dice que su papa le había pegado, la madre habla con el padre que recibe la reprimenda con mirada gacha.

Villa Sajama se encuentra a una hora desde la ceja de El Alto, sus calles son de tierra y junto a mi hermano Richard tenemos que dar una charla de alfabetización digital, la asamblea concentra a más de un centenar de vecinos, empezamos a explicar desde la navegación en internet hasta los peligros de la red… en una pausa, tomo aire y los contemplo… las miradas de los presentes están fijos en la imagen proyectada por el datashow, los oídos atentos en la explicación… después, un dirigente vecinal lo sintetizaría todo con sus palabras “nuestros hijos tienen que conocer más, con internet pueden ir más allá de donde estamos nosotros

Para eso sirve la red de redes, a un clic nos permite conocer algún rincón de Bolivia con sus vivencias y realidades, permite a las familias reunirse aunque se encuentren separados por miles de kilómetros, permite el dialogo entre diferentes y así la red nos iguala, permite adquirir conocimiento… puedo mencionar más ejemplos, pero creo que se sobreentiende el mensaje…

Escrito en Mayo del 2011.