Aprendiendo a aprender

El centro CPM, en Espartinas, desarrolla un programa de atención especial a las Altas Capacidades Intelectuales (ACI) con especial incidencia en niños y familias.

Virginia Virino

Originalidad, creatividad, pensamiento divergente y diversión en el aprendizaje son las guías en el desarrollo de las diferentes sesiones de trabajo en este nuevo curso del programa de Altas Capacidades Intelectuales (ACI) del centro CPM en Espartinas.

La psicóloga Ángela Barón subraya las positivas experiencias que orientan este proyecto. “En los últimos años ha habido una creciente corriente de interés y concienciación hacia la necesidad de atender las ACI, fundamentalmente en el ámbito educativo”, aclara.

Según la especialista, para abordar las ACI hay que hablar de inteligencia, “pero este concepto ha ido evolucionando”. “Se partía de una concepción unitaria de la inteligencia desde la cual una persona se consideraba superdotada si tenía un cociente intelectual igual o superior a 130. En esta evolución se empiezan a contemplar otros factores para valorarla, como la persistencia en la tarea, la motivación, la creatividad, etc”.

Entrevista con Ángela Barón, psicóloga de CPM

Vídeo entrevista con Ángela Baron, psicóloga de CPM, en Espartinas (MRN vídeos)

Cada niño es único

Para Barón, “no hay un perfil de personalidad standard, si bien hay características que se repiten con frecuencia debido a la interacción de estos rasgos con su peculiar configuración intelectual. Son niños que desde bebés se muestran muy despiertos, con una marcada curiosidad, una memoria muchas veces sorprendente y recuerdos reconstructivos con asociaciones de ideas. Suelen ser precoces en el lenguaje y, al tener un desarrollo más rápido del razonamiento abstracto, pueden sentir mucha frustración de no poder expresar con palabras lo que están pensando. Es por esto por lo que pueden tener un vocabulario inusual e incluso inventar palabras con cierto sentido. Recuerdo un niño que en una ocasión usó el término algotros para referirse a otros (algunos otros)”, subraya la psicóloga de CPM.

Tradicionalmente se entendía que un niño con ACI podía tener un alto rendimiento académico pero se ha demostrado que pueden darse situaciones de fracaso escolar por causas variables, “ya que la capacidad intelectual de estos niños hace que algunos de ellos tengan un aprendizaje distinto o no conecten con el método tradicional”.

Trabajo colaborativo

Para Barón, “el modelo de aprendizaje que se desarrolla en el programa de CPM a nivel grupal permite trabajar por proyectos, de forma que se da un vuelco al formato tradicional de enseñanza-aprendizaje. Es un aprendizaje cooperativo, participativo, donde todos aportan, no hay presión por llegar a unos objetivos, aprenden a aprender, experimentan. No tratamos de ampliar su currículum sino que, gracias a este enriquecimiento cognitivo, ofrecerles herramientas que les ayuden a descubrir y desarrollar todo su potencial”.

De forma paralela, la atención individualizada que CPM dispensa a niños y familias “nos permite acompañarlos en los pasos necesarios para un correcto desarrollo de su proceso de adaptación social, académica y emocional. El objetivo es que sean niños y futuros adultos integrados en un mundo diverso, adquiriendo competencias que les permita desarrollar todo su talento y, a la vez, tengan equilibrio en todas las facetas que acompañan su personalidad”.

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