Personas y libros

A veces nuestros encuentros con las personas son como encuentros con libros.

El otro no se ve modificado por nuestra mirada, sus páginas permanecen intactas, sus palabras escritas quedan inalterables. La portada estática, la puntuación inmóvil.

Lo pasamos hoja tras hoja y el otro sólo nos mira pasar o quizás ni siquiera eso.

Pero quien lee aprende, cambia, es influido. El libro/persona nos toca el corazón. Aun si nosotros no lo modificamos más que superficialmente. Nos emocionan sus historias, nos identificamos con los personajes. Reímos y lloramos, nos soprenden, nos enojan. Y cada tanto nos da esa sensación de habernos cruzado con algo hermoso, una frase, una armonía de palabras… una idea quizás.

Y más aún… Nosotros somos personas/libros de otros también. Hay quienes ven su vida inspirada, alterada, o simplemente entretenida por nuestro pasar… y quién sabe por qué, quizás no lo supimos, quizás no quisimos… pero se fueron sin tener lugar a dejar ni una palabra escrita en nuestras páginas.