No sé si preferiría tener una rata comiéndome el cerebro o un gusano pequeño haciendo agujeros. O sea, entiendo que la rata pues con 5 o 6 bocados se lo ventila y me quedo cadáver pero no podría vivir con el pensamiento de que hay un gusano en mi cerebro. No sé si tengo el cerebro frío o caliente, no sé si para el gusano es un sitio blandito y cómodo. No te estoy hablando ni siquiera de tener insectos y cosas que se reproducen. O de un sistema de túneles terriblemente complejo que comunique varias zonas unas con otras. Te estoy hablando de que un gusanito pequeño se me meta por el oído, haga un agujerito y me duela un poco la cabeza y luego se ponga a vivir ahí. Aunque no lo notase, hay un bicho viviendo dentro de mi cerebro y seguro que muere en algún momento.

Imagínate cargar con un cadáver dentro del cerebro.

La rata está guay. La rata la notas, te roe el pastel y te quedas súper regular, (me pregunto si puedo añadir “súper” a “regular” y no parecer un bobo integral). Supongo que habrá gente que pensará “bueno pero la rata puede llevar la peste bubónica o algo”. Ya bueno, me da igual, si me voy a morir igual. O sea, tengo una rata en el cerebro, tener la peste bubónica sería un problema menor.

No sé, supongo que a veces estaría bien tener algo viviendo dentro de tu cerebro, no por la compañía (que también), no por una posible explotación comercial (que también); sino porque te ayudaría a relativizar tus problemas.

¡Me han abandonado completamente pero está guay porque tengo un bicho en el cerebro!
¡He perdido una mano trabajando con una prensa hidráulica pero está guay porque tengo un bicho en el cerebro!

¡Nunca voy a llegar a nada en la vida y ni siquiera sé qué hacer con ella pero está guay porque tengo un bicho en el cerebro!

Por favor, no quiero que ahora busques bichos y ratas y te los introduzcas por la oreja o a través de un agujero en el cráneo. Eso sería poco inteligente. Lo que sí que me gustaría es que cada vez que tuvieses un problema pensases que tal vez tienes algo dentro del cerebro que te está devorando sin que tú puedas hacer nada porque creo firmemente que las cosas se llevan mejor con un poquito de paranoia injustificada.

(¿Te imaginas qué giro si ahora explicase que todo esto va sobre depresión y ansiedad? O sea, qué giro de mierda, ¿verdad? A lo mejor decir “tengo un bicho en la cabeza” para explicar que tienes depresión es la metáfora más obvia y de mierda de la historia de la humanidad. Quiero decir, estoy seguro de que si no has llegado a esa conclusión poco te ha faltado, porque esto ya es código libre. Esto es algo que la gente ya entiende. “Ah, debe de estar hablando de esto”. Pues mira, no, no hablo de eso. Estoy hablando de que no sé si prefiero tener una rata o un gusano en el cerebro y de que esto me causa un sufrimiento que no alcanzo a explicar. No domino la metáfora igual que no domino el 90% de las cosas que me pasan en la vida).

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