El fotógrafo más allá de la cámara

PhotoAction, The PhotoPerformer, London 2016

El PhotoPerformer es el alter-ego de Manuel Vason, una colaboración con su propio imaginario, un crítica autobiográfica. Harto de ser fotógrafo, se entrega al diálogo como acto creativo y apela a la belleza de la diversidad. Entiende que no existe la imagen perfecta y espera con avidez el error fotográfico y su espontaneidad.

Vason nació en Italia, fue fotógrafo de moda, se desarrolló académicamente en Londres, se acercó al performance, ha colaborado con artistas de todo el orbe y ahora está en Querétaro para trabajar un taller y montar una exposición en el Museo de la Ciudad.

“Es muy simple entrar en un sistema artístico de pura estética, sistematizar el arte del shock, de la emoción rápida. El arte no es sólo estética, tiene también la responsabilidad de cuestionar. Toda imagen capturada por El PhotoPerformer lleva un mensaje crítico. No suelen hacerse virales porque son quizá perturbadoras y requieren de interpretación.”

The PhotoPerformer is born! Photographed by Maurizio Mancioli Sao Paulo 2014

La creación del alter-ego

“Todo empezó mientras me desenvolvía en la fotografía de moda, me resultaba muy interesante estudiar las mil y un maneras de transformar técnicamente una imagen, pero sentía un gran conflicto al no poder tocar el contenido. Porque en el mundo de la moda no sólo está siempre impuesto sino que además es siempre el mismo: “necesitas este producto, cómpralo”.

Después conocí el performance y me sorprendió por la honestidad en la expresión del cuerpo. Me acerqué para trabajar con esa gente y desarrollé una metodología de trabajo en la que -contrato mediante- seleccionábamos fotos de mutuo acuerdo y dividíamos cualquier ganancia en un 50–50. Con ese diálogo inicial, yo aportaba la técnica para hacer fotos hermosas y ellos sumaban al contenido tan fuerte del performance.

Esas imágenes eran más fuertes que nada que hubiera visto en el mundo de la moda, me hicieron evolucionar. Al participar en la creación del contenido, empezó el análisis autobiográfico y eso eventualmente se tradujo en El PhotoPerformer.

Posiblemente El PhotoPerformer, nació de la tumba de la foto análoga, con el dominio del formato digital. O quizá trabajando en el libro Double Exposure, donde tomaba una foto y luego alguien me fotografiaba a mí, eso alentó una reflexión histórica y descubrí que realmente no rompía con el molde normal del fotógrafo, que cámara en mano dejaba de ser Manuel Vason para ser sólo “el fotógrafo”.

Pero mediante esa abstracción es que podría trabajar una performance con una capacidad de diálogo antes no contemplada.”

Tecnología y distancia

“Mi relación con la imagen fotográfica me ha llevado de un amor platónico hasta una crítica platónica. Hoy veo la fotografía indisoluble de los problemas que la rodean: su uso desproporcionado, una aplicación de consumo y sus falsas necesidades, la creación de ideales de belleza y de felicidad irreales que generan ansiedad y frustración.

La fotografía produce separación. Aísla el instante de su pasado o de su futuro por muy inmediatos que puedan parecer. También distancia lo que retrata de su entorno y realidad. Por ello es que al interpretar la vida a través de la fotografía se distancian también los conceptos plasmados: la familia, la comunidad, la sociedad contemporánea.

Hoy en día medio mundo tiene un cámara en su bolsillo, precisamente por eso es importante hablar de los problemas en torno al fotógrafo y su trabajo. Debido a la cantidad de fotos y el espacio que estas toman en nuestra vida, creo que la memoria está pasando de ser sensitiva a fotográfica. La memoria es un elemento primordial para la creación de una imaginación, sensibilidad, de identidad; la gente de hoy crea memorias de situaciones en las que nunca participó. Como cuando toman una foto de tu primera infancia, tu mente no lo recuerda ni asimila pero de adulto tienes la foto y te relacionas con una hiperrealidad falsa.

El Photoperformer invita a usar la tecnología con moderación. El PhotoPerformer pretende una fotografía curativa, que conecte mediante miradas al pasado, que evidencie nuestra fragilidad e inquietud, que se aproxime y proporcione mejor nuestra realidad y existencia.

Quiero hacer una fotografía-conexión para descartar la imagen final a cambio de una foto contigo, un juego de distancia mediante la palabra y el entendimiento hasta alcanzar una mirada recíproca. Es cambiar las reglas del juego, para salvar la fotografía habrá que trascender la luz y el ruido, habrá que transformarla.

La cámara funciona como un símbolo, representa la foto tomada la foto censurada y la imagen ignorada. Asimismo el poder para determinar el objeto del deseo y mover así los engranajes de la economía.

El PhotoPerformer nació como el espíritu de la cámara y ahora busca independizarse de su cuerpo mecánico, a veces usa un cuerpo de plástico, inoperante, para demostrarse que está más allá de la obturación.”

El PhotoPerformer Acciones Permanentes — Imágenes Desechables

El método

“En el poster de este evento uso la cámara para asemejar mi cuerpo al de un animal porque es la tecnología la que nos está separando de nuestro animal interno. Esta esencia del juego, la idea irónica de la autorrepresentación va de la mano de mi obsesión con el cuerpo humano, que es un elemento de regresión, es real y físico, lo que ya éramos mil años atrás y la herramienta con la que se puede trabajar. Pretendo controlar lo digital mediante la carne.

La experiencia con la fotografía y el entrenamiento con performanceros es lo que ha forjado esta técnica que se concentra en el acto de tomar una foto más allá del resultado final. Llevar a cabo el proceso: buscar la foto, pensar la foto, tener la foto, pero al final, no tomarla. A veces sólo no uso tarjeta de memoria, otras veces uso una cámara de plástico con la que puedo tomar una ducha, jugar en la arena, sumergirme o montar una bicicleta.

Debe quedar claro que el fotógrafo existe más allá de su cámara porque ésta es un símbolo. Antes de tocar el obturador, debes convertirte en una foto. Porque de otro modo,el protagonista de esa decisión que es la foto se invisibiliza, se excluye. El PhotoPerformer se expondrá para exponer con él los problemas de la foto.

Al exponerse uno muestra su fragilidad y avanza hacia una foto más transparente, hacia una relación de poder más equilibrada entre el retratista y el retratado. Porque el poder del fotógrafo es avasallante dada la protección que le brinda la lente y por la edición del producto final. Es el poder de hablar por el otro.

Imagina, por ejemplo, a una bailarina capaz de hacer el salto más alto y armonioso del mundo, ella lo ejecuta un día y yo tomo una foto estupenda. Imprimo y se vende en una galería por 10 mil dólares. La bailarina, que no vio un dólar, puede reclamar y argumentar que para llegar a ese salto tuvo que trabajar diez años, ese es su arte, esa foto no es sólo del fotógrafo. Pero la situación llega a instancias legales y el fotógrafo, dueño de su click, resulta dueño de todo ante la ley y la bailarina se va con las manos vacías.

Eso es un desequilibrio terrible y para mí es un problema. Entonces el acto de exponer al fotógrafo no me parece un exhibicionismo o una celebración del ego, sino un cuestionamiento de la situación actual.

por Santiago Fuentes