Never Knowing

Mientras camino por el aeropuerto miro las caras de las personas. Tan diferentes de las nuestras.

Luego me pregunto: ¿Cómo llegué a estar tan lejos de mi casa? No entiendo nada.

Llega la fragilidad de no saber ni cuánto cuesta un boleto de metro. 36 coronas daneses. ¿Qué cómo se compra un boleto? Nadie me ayuda.

Que los daneses son fríos. Que en Chile las viejitas buen corazón ya me habrían ayudado. Que luego de charlar con un chiquillo, salgo del metro, levanto la cabeza y suspiro.

Suspiro.

(Literalmente se me salió un suspiro)

y digo: ¡Qué hermoso!

Copenhage

No puedo creer la belleza, las líneas, los colores, lo tranquilo de la átmosfera.

La energía del lugar es tan pacifica.

Las personas tan glamorosas y estilosas.

Sigo caminando.

Miro hacia otra dirección y se me sale otro suspiro:

Copenhage

¡Es qué las líneas nordicas! ¿Cómo nadie me habló de este país antes?

Y suena de fondo la canción de Jack Johnson:

Never knowing shocking but we’re nothing
We’re just moments
We’re clever but clueless
We’re just human
Amusing and confusing
We’re helping rebuilding and we’re growing and we never know

We will never know.

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