Karl Marx esta online.

Todo lo que conocemos de la sociedad en la historia escrita nos ha demostrado que la lucha de clases es lo único que le da sentido a la historia de la sociedad humana. Luchas de poder, revoluciones de libres y esclavos, patricios y plebeyos, barones y siervos de la gleba, maestros y oficiales, básicamente opresores versus oprimidos en una pelea constante que desencadena en la transformación revolucionaria de todo el régimen social o al exterminio de ambas clases. El sistema se adapta, evoluciona o muere.

En los tiempos históricos nos encontramos a la sociedad dividida por todas partes en una serie de clases, dentro de los cuales en cada uno reina, a su vez, una nueva jerarquía social de grados y posiciones. En la antigua roma son los patricios, los équites, los plebeyos, los esclavos; en la Edad Media los señores feudales, los vasallos, los maestros y lo oficiales de los gremios, los siervos de gleba, y dentro de cada una de esas clases todavía nos encontramos con nuevos matices y gradaciones. Hoy, toda la sociedad tiende a separarse, cada vez más abiertamente en dos campos enemigos, en dos clases antagónicas: la burguesía y el proletariado. Llámese proletario a la persona que no dispone de medios propios de producción y vende su fuerza de trabajo a cambio de un sueldo o salario (la mayoría de la sociedad o casualmente los llamados “Gódinez”), y entiéndase por burgués a los dueños de los medios de producción (empresas, fábricas, de medios de comunicación, políticos, clérigos, etc), prácticamente a los dueños del capital. La existencia y el predominio de la clase burguesa tiene por condición especial la concentración de la riqueza en manos de unos cuantos individuos, la formación e incremento constante del capital; y éste no puede existir sin el trabajo asalariado. Por lo tanto no hay burgueses sin proletariados y viceversa. Para poder oprimir a una clase es menester asegurarle , por lo menos, las condiciones indispensables de vida, pues de otro modo se extinguiría y con ellos, su esclavizamiento. En la burguesía moderna de nuestros tiempos todo esta excelentemente preparado para asegurar ese esclavizamiento, pues a través de los créditos financieros se crear un círculo del cual el proletariado ve muy difícil salir durante lo que dure su vida o la vida de las siguientes generaciones. La burguesía te vende al precio que no puedes pagar con tu fuerza de trabajo y te presta para que consumas sus productos (muchos de los cuales ayudan al esclavizamiento del proletariado, por ejemplo televisiones) asegurando el intercambio asalariado a precios bajos (pues estas obligado a seguir trabajando hasta pagar tus deudas).

El precio medio del trabajo asalariado es el mínimo del salario, es decir, la suma de víveres necesarias para sostener al obrero como tal obrero. Todo lo que el obrero asalariado adquiere con su trabajo es, pues, lo que estrictamente necesita para seguir viviendo y trabajando. Así pues, el obrero sólo vive para multiplicar el capital en que vive tan sólo en la medida en que el interés de la clase dominante aconseja que viva (o lo que es lo mismo de lo que te autoricen de crédito). En la sociedad burguesa (en la que vivimos), el trabajo vivo del hombre no es más que un medio de incrementar el capita (sí, así de vacío es el sentido de la vida en la sociedad actual). ¿Y si viviéramos en una sociedad donde, por el contrario, el trabajo sea un simple medio para dilatar, fomentar y enriquecer la vida del obrero?, bueno la respuesta es de tarea.

En la sociedad burguesa se reserva al capital toda personalidad e iniciativa, el trabajador actual carece iniciativa y capital. Actualmente el modelo burgués ha estado haciendo pequeños cambios al modelo de trabajo del asalariado intentando hacer sentido al obrero más motivado, pues diversos estudios en el área han confirmado que si el trabajador esta motivado producirá mejor y al final del día eso se reflejará en un mayor capital para los burgueses. Así pues, han nacido modelos como “el emprendedurismo” donde se disfraza el trabajo asalariado con innovación y desarrollo de proyectos, de los cuales serán “exitosos”, no los que hagan mayor bien a la sociedad, sino los que creen un mayor capital. En el mejor de los casos, que son poco pero los hay, brotan proyectos que ayudan a aumentar el capital y el desarrollo social y ahí es cuando la sociedad gana y evoluciona. Sin embargo, el ciclo es el mismo, el asalariado (que en éste modelo no lo es pues todo lo hace bajo la pantalla de emprendedor) trabaja por su cuenta para generar cierta innovación que después será adquirida, usada o comprada por parte de algún burgués para aumentar el capital. Pero no todo es tan malo, el cambio social y de producción se esta dando más rápido de lo esperado y con fortuna éstos modelos de producción causarán la destrucción misma de los burgueses que tanto lo financian.

La tecnología esta destruyendo el sistema burgués y los burgueses pagan por ello.

Los progresos de la industria, imponen, en vez del aislamiento de los obreros por la concurrencia, su unión revolucionaria por la organización. Y si no lo creen bastaría con analizar las redes sociales, los blogs, los centenares de conferencias de toda índole que se organizan a través o en internet, el uso de tecnología para cualquier tipo de movimiento intelectual, ideología, en sí el intercambio de ideas que se hace segundo a segundo en todas partes del mundo, hoy más que nunca el proletariado esta conectado y esa conexión no hará mas que llevar a la sociedad a un lugar mejor. La tecnología ha hecho a la sociedad dueña (o bueno, mas o menos dueña) de un medio de producción muy importante que son los medios de comunicación. En internet cada quien ve, escribe, publica, produce, lo que quiere y puede. En ningún punto de la historia fue más fácil y rápido compartir ideas libremente, todo esta al alcance de las masas, basta con tener un par de ideas, publicarlo en Facebook, Twitter, o cualquier red social como para lanzar un TT (Trending Topic), y si no sabemos como iniciarlo podemos ir a YouTube y ver un vídeo sobre ello, y entonces intercambiar ideas y mover a la sociedad.

Y así, al desarrollarse la gran industria del internet y la tecnología, la burguesía ve tambalearse bajo sus pies las bases sobre que produce y se apropia de lo producido. Y a la par que avance, se cava su fosa y cría a sus propios enterradores. Su muerte y el triunfo de la clase trabajadora son igualmente inevitables.