Ficción a cuatro ojos

Toma nuestras manos y acaríciame como si nunca nadie lo hubiera hecho.
Soba nuestro cuerpo con ellas, golpea a la pared como si nunca la hubiéramos golpeado.
Coge nuestros pies y caliéntalos, están un poco fríos ¿verdad?, no te preocupes normalmente están así. 
Te pido que no te vayas, que por favor no te vayas, te quiero sentir cerca de mi; así está bien.
Ahora coge nuestros labios y bésame, bésame con la mayor pasión del planeta; recorre el cuerpo con nuestros labios y lámelo hasta que se nos caiga la lengua.
Agarra nuestros sueños y trata de hacerlos realidad, que yo lo estaré haciendo ya, y sorpréndeme con toda la euforia de tu naturaleza.

Por último… vuelve a tomarnos de la mano y ahora sí, cierra nuestros malditos ojos.

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