Mi Memoria

A veces me pongo a mirar hacia atrás y me pregunto como es que habiendo pasado tanto tiempo recuerde tantos momentos como si hubiesen sido ayer. Los recuerdo con una exactitud que para mí es natural, pero al compartir eso con terceros o bien con el/la/las/los involucrados, quedan anonadados de la precisión de los hechos relatados.

Muchas veces, tener esa capacidad de recordar hechos o momentos, es de lo mejor que existe. Si queres sorprender a alguien después de mucho tiempo, con algo que vivieron mucho tiempo atrás y esa persona no recuerda, suma muchísimo. Ahora cuando recordas cosas que te lastiman, lugares compartidos, momentos, etc., la cosa se complica. Porque tanto para bien como para mal, recordar esos momentos te transportan a ese lugar, a estar reviviéndolo, a sentir que volves a estar ahí, pero viéndolo de afuera, una especie de viajar al pasado.

Muchas personas me dicen como hago para recordar tantas cosas, y la respuesta es siempre la misma, “no lo sé, yo solo me acuerdo”. Varias veces, en esos momentos no tan gratos, desearía no ser tan memorioso, desearía poder elegir que recordar y que otras borrar. Supongo que hay que aceptar que con todo lo bueno que la memoria me da, aceptar los malos ratos, que dicho sea de paso no son malos recuerdos, si no que al no vivir en el pasado y si en el presente, el recuerdo de lo que ya no está, es bastante lastimoso. Pero el recuerdo de lo que fue y muto, es bastante alentador.

En fin, mi memoria es así.

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