¿ Y ahora qué?

Hay días en los que me pregunto si lo que vengo haciendo en mi vida va a dejar huella. Huella en la historia, en mis amigos, en mi club, en familia — bah, se que en mi vieja sí, pero bueno es mi mamá — ; en las mujeres con las que estuve, en mis compañeros de trabajo. La verdad que nunca en la vida me había sentido de esta forma.

A veces pienso que esto pasa porque estoy en una crisis de identidad, de no saber lo que quiero o algo así, de no terminar de despegar de una vez , pero en realidad no sé bien de qué. Porque tengo incertidumbre, estoy dubitativo, incluso frágil alguna que otra vez, aunque obvio, nunca nadie va a notar algo de esto al menos que yo lo deje.

¿Por qué no dejo que nadie vea esa parte mía? Por orgullo. Porque no quiero demostrar algo que no soy, o tal vez soy eso y no quiero demostrarlo, o quizás también es parte de quien soy. Malhumorado, calentón, dubitativo, frágil, un popurrí. Quizás no solo me sucede a mí, es probable que le pase a todo el mundo cuando llega a esta a edad, no lo sé. Tal vez debería hablar con gente que padeció la misma sensación o está en esta edad para ver si les pasa, o capaz no les pregunto y hago como que no está pasando nada.

Y a veces me preguntó, ¿Estoy en el lugar correcto? Pero, ¿Cuál es el lugar correcto en verdad? ¿Uno paradisíaco, dónde haya mar cristalalino, arena blanca y muchos mojitos? ¿Uno dónde las rocosas montañas y el verde de los bosques hagan predominar el silencio? Tal vez, el maldito asfalto, los ruidos de los bocinazos de la gran ciudad, que un bondi se te tire encima cuando estas andando en bicicleta sea el lugar correcto. ¿Pero qué es un lugar correcto al fin y al cabo?

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