Después de 10 años del pico de la burbuja tecnológica (burbuja de las punto com), aproximadamente una docena de nuevos startups de tecnología como Facebook y Twitter están generando controversia en Silicon Valley debido a lo que fueron sus valuaciones en el mercado privado y sus valuaciones públicas en la actualidad. Los inversores que vivieron el apogeo en la época del 2000 se preguntan si esta vez “será esta una nueva burbuja?”.
“Nosotros creemos que hoy en día muchas de las empresas prominentes de internet están creando verdaderos negocios, con gran potencial, con gran crecimiento real y con gran margen de ganancias.” Marc Andreessen
Según los expertos, el mercado de valores “odia” a la industria de la tecnología por las grandes ganancias de la compra de acciones a precios bajos y la obtención de enormes resultados que han tenido los que compraron acciones de la mayoría de las empresas de tecnología que hoy en día son públicas. Apple por ejemplo, tiene un ratio de 15.2, casi el más amplio en el mercado de valores (en las últimos años Apple se convirtió en la empresa mayor valuada del mundo sobrepasando a Exxon Mobil y en la companía con mayor valor de marca superando a Nike, Mc Donald’s, Microsoft y Coca-Cola). Si cualquiera de nosotros hubiera invertido U$ 1000 dólares en el año 97 cuando Amazon salió a la bolsa (IPO) hoy en día tendríamos un poco más de U$ 239.000 dólares en acciones.
Pero también parte del debate hoy en día existe en torno a la valuación financiera en comparación con el valor subyacente intrínseco de las nuevas empresas de Silicon Valley. Un ejemplo claro es la compra de Instagram por parte de Facebook, en la que el gigante pagó 1 billón (1.000.000.000) de dólares.
Estamos en medio de un cambio espectacular y amplio en el aspecto tecnológico y económico, en el que las empresas de software están preparadas para hacerse cargo de una gran parte de la economía real, y no son solo espejitos de colores.
Cada vez más empresas e industrias importantes utilizan software y funcionan como servicios online (SaaS). Desde películas, música, hasta la agricultura, la medicina y el sistema de seguridad nacional de muchos países. Muchos de los jugadores de estas industrias son empresas de tecnología (startups) que están invadiendo y revolucionando las estructuras “viejas y duras” que existen en todas las industrias. Durante los próximos 10 años es muy probable que varias industrias sean invadidas por el software y estas nuevas empresas tengan un crecimiento al estilo “las grandes de Silicon Valley”.
¿Por qué esta pasando esto ahora?
Seis décadas después de la revolución de las computadoras, cuatro décadas desde la invención del microprocesador y dos décadas desde el surgimiento de Internet existe la tecnología necesaria para transformar las industrias a través del software. Ahora finalmente funciona y esto puede ser desarrollado a escala global. En realidad, ya esta pasando…
Hoy más de 2000 millones de personas utilizan Internet comparado con los 50 millones de hace una década. En los próximos 10 años por lo menos cinco mil millones de personas en todo el mundo van a tener un smartphone que les brinde acceso instantáneo a Internet en cualquier momento y en cualquier lugar.
En el detrás de escena, las herramientas de programación de software y los servicios basados en Internet hacen que sea fácil poner en marcha nuevos startups potenciados por el software en distintas industrias, sin la necesidad de invertir en nueva infraestructura y de gastar fortuna en capacitar a los empleados. En el año 2000, el costo de que una empresa ejecutara una aplicación en la nube era de U$150.000 al mes. Hoy en día esa misma aplicación se puede hostear en la nube de Amazon por U$1500 al mes o menos.
Con costos menores de puesta en marcha y un mercado mucho más amplio para los servicios online, el resultado es una economía mundial que por primera vez se convertirá en totalmente digital. El sueño de todos los ciber-visionarios de la década de 1990 se logró finalmente una generación más tarde.
Tal vez el ejemplo más dramático de este fenómeno fue la “muerte” de Borders y el correspondiente crecimiento que tuvo Amazon. En 2001, Borders que era la mayor librería de los Estados Unidos, aceptó “dejarle” su negocio online a Amazon con la teoría de que las ventas online de libros no eran estratégicas para su negocio y que tenían poca importancia. Así les fue…
Hoy en día, la mayor empresa que vende libros en el mundo es Amazon, una companía de software. Su capacidad principal es su motor y el desarrollo tecnológico que les permite vender “casi todo online”, y con una logística increible con la que no son necesarias las tiendas minoristas. Además, mientras la industria de las editoriales de papel se agitaba y en medio de la inminente bancarrota, Amazon reorganizo su sitio web para promover sus libros digitales (Kindle) por encima de los libros físicos. Ahora, incluso los mismos libros son software (e-books)!
En el 2013 el mayor servicio de videos por número de suscriptores es una companía de software: Netflix. Blockbuster perdió la oportunidad de ese resurgimiento, simplemente por no haber apostado al software. Los proveedores tradicionales de “ocio y entretenimiento dentro del hogar” ahora se enfrentan a la misma amenaza. Comcast, Time Warner están respondiendo y deberán transformarse en empresas de software porque sino van a perder.
Las empresas que dominan hoy en día la industria de la música son companías de software: iTunes (de Apple), Spotify y Pandora. Los sellos de música tradicionales existen únicamente para proveerle a estas empresas el contenido. Los ingresos de la industria de la música en los canales digitales ascendieron a U$ 4.6 mil millones en 2010 creciendo al 29% de rentabilidad desde un 2% en 2004.
Hoy en día las empresas de entretenimiento con mayor crecimiento son desarrolladoras de video juegos (nuevamente empresas de software) con un crecimiento de la industria de U$30 mil millones a U$60 mil millones en cinco años. Una de las companías desarrolladora de video juegos de más rápido crecimiento en el último tiempo fue Zynga (creadora de FarmVille). Rovio, la empresa creadora de Angry Birds estaba casi en bancarrota cuando se estrenó el popular juego en el iPhone a finales de 2009 y hoy proyecta más de U$200 millones de dólares de ganancia al año. King, creadora del famoso “Candy Crush Saga”, consiguio en el 2013 un promedio de 46 millones de usuarios jugando diariamente. Por otra parte, potencias tradicionales en la industria como Electronic Arts y Nintendo se han estancado con sus ingresos en este último tiempo.
La mejor companía de producción de películas en las últimas décadas, Pixar, es una compañía de software. Disney tuvo que comprar Pixar para seguir siendo relevante en el campo de las películas animadas porque sino iba a perder terreno.
La fotografía, fue comida por el software hace mucho tiempo. Es prácticamente imposible comprar un teléfono móvil que no venga con una cámara digital. Hoy las fotos se suben automáticamente a internet. Empresas como Instagram y Flickr han dado un paso en el tiempo sobre Kodak.
Hoy en día la mayor plataforma de marketing directo es una empresa de software que se llama Google. Actualmente lo acompañan Facebook (con su plataforma de anuncios), Groupon, Foursquare y otros que están utilizando el software para comerse a la industria de la venta al por menor.
La companía de telecomunicaciones de más rápido crecimiento en el mundo es Skype, una empresa de software que fue comprada por Microsoft por U$8500 millones de dólares. Mientras tanto las dos mayores companías de telecomunicaciones de USA, AT & T y Verizon, han sobrevivido por haberse transformado en empresas de software asociandose con Apple y otros fabricantes de smartphones para poder subsistir.
LinkedIn es hoy la compañía de más rápido crecimiento en la industria del reclutamiento y los recursos humanos. Por primera vez en la historia con LinkedIn los empleados pueden mantener sus hojas de vida (curriculum) online para que las agencias las puedan encontrar en tiempo real, dejandole a LinkedIn la oportunidad de comerse un mercado como es el del reclutamiento, que mueve mas de U$400 mil millones al año.
El software también se está comiendo la mayor parte de la cadena de valor de las industrias fundamentales. En los autos de hoy, el software se ejecuta en los motores, los controles de seguridad, el entretenimiento de los pasajeros, GPS´s e instrumentación para los conductores y cada vez más vehículos se conectan a las redes móviles, por satélite. Los días en que un fanático de los autos podía arreglar el suyo ya casi no existen debido a la gran cantidad de componentes de software que traen. La tendencia hacia los vehículos híbridos y eléctricos se acelerará a favor del software, los coches eléctricos son completamente controlados por una computadora. Y el desarrollo de software para autos que son manejados automáticamente ya esta en desarrollo por Google y las grandes automotrices y cerca de ser implementado.
Hoy en día el líder mundial en retail, Wal-Mart, utiliza el software para potenciar sus capacidades de logística y distribución, que ha usado para aplastar a su competencia. Lo mismo sucede con FedEx, que es la mayor red de procesamiento de pedidos y logística del mundo, controlando camiones, aviones y centros de distribución al mismo tiempo. Y el éxito o el fracaso de las aerolíneas de hoy y en el futuro dependen de su capacidad de optimizar sus precios, las rutas y los rendimientos de sus aviones… con software.
Las companías petroleras fueron las primeras innovadoras en la visualización, la supercomputación y análisis de datos que son cruciales para encontrar el petróleo y el gas que usamos. La agricultura está cada vez más impulsada por el software, así como el análisis vía satélite de los suelos y los metros cuadrados para constatar qué semillas son más aptas para el cultivo.
La industria de los servicios financieros ha sido transformada por el software en los últimos 30 años. Prácticamente todas las transacciones financieras desde alguien que compra una taza de café hasta hasta alguien que transfiere un billón de dólares de las ganancias de un negocio crediticio se hace con la ayuda del software. Muchos de los principales innovadores en los servicios financieros son empresas de software, como Square que permite a cualquier persona aceptar pagos con tarjeta de crédito con un smartphone y PayPal que generó más de dos mil millones en ingresos en el segundo trimestre de este año, 30% más respecto al año anterior.
La medicina y la educación, son las potenciales industrias en pasar por una próxima transformación con el software. Estos dos sectores históricamente han sido muy resistentes al cambio y están preparados para el crecimiento de nuevos startups centrados en el desarrollo de software.
Incluso la industria de defensa esta cada vez más basada en el software. El soldado de combate moderno se sumerge en un mundo de software que le proporciona inteligencia, comunicaciones, logística y hasta armas. Los Drones permiten el lanzamiento de ataques aéreos sin poner en riesgo a los pilotos humanos. Las agencias de inteligencia realizan data mining a gran escala para descubrir y rastrear posibles planes terroristas.
Las empresas en todos los sectores deben asumir que una revolución del software es lo que se viene. Esto incluye a las industrias que están basadas en software hoy en día. Grandes empresas como Oracle y Microsoft están amenazadas por software como Salesforce y Android (sobre todo en un mundo en el que Google es propietario de un importante fabricante de teléfonos móviles como Motorola).
En algunos sectores, particularmente aquellos con un fuerte componente en el mundo real, tales como el petróleo y el gas, la revolución del software es principalmente una oportunidad para los novatos. Sin embargo, en muchas industrias, las nuevas ideas de software dará lugar a la aparición de nuevos startups al “estilo Silicon Valley” que invadirán las industrias existentes con total impunidad. Durante los próximos 10 años las batallas entre las empresas tradicionales y las empresas impulsadas por el software será tremenda.
Joseph Schumpeter, el economista que acuñó el término “destrucción creativa” se sentiría orgulloso de esto.
Sin embargo, nos enfrentamos a varios desafíos.
En primer lugar, cada empresa hoy en día se está construyendo en contra de los vientos económicos por lo que el reto es mucho mayor de lo que era en los años 90 que fueron benignos. Según los expertos, la buena noticia sobre la construcción de una companía en momentos como este es que las empresas que tengan éxito van a ser muy fuertes y resistentes. Y cuando la economía finalmente se estabilice las mejores de las nuevas empresas en las distintas industrias crecerán aún más rápido.
En segundo lugar, muchas personas en todo el mundo carecen de la educación y las habilidades necesarias para participar en las grandes nuevas empresas que surgen de la revolución del software. Esto es una tragedia ya que los startups de tecnología están muertos de hambre por el talento y los recursos humanos. No hay forma de superar este problema si no es con la educación y hay un largo camino por recorrer.
No es casualidad que muchas organizaciones y hasta los gobiernos de varios países estén impulsando la enseñanza del desarrollo de software desde los niveles iniciales.
Las nuevas empresas deben demostrar su valor real. Necesitan construir culturas fuertes, satisfacer a sus clientes, establecer sus propias ventajas competitivas y por supuesto, justificar el aumento de sus valuaciones. Nadie debe especular con que construir una empresa basada en tecnología en una industria establecida vaya a ser fácil. Quizá sea brutalmente difícil.
Esta es la gran oportunidad y el software está cambiando al mundo.
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