Los cuarenta momentos clave de los 40 años de Emanuel Ginóbili (Parte 1)

Hace pocos días Emanuel David Ginóbili confirmó que jugará, por lo menos, un año más al básquetbol en la NBA. Como celebración de esa decisión y en coincidencia con su cuadragésimo cumpleaños, me propuse hacer un repaso detallado por los momentos más importantes.
La carrera del bahiense ha pasado por tantos momentos que son tan únicos para el deporte nacional, que fue imposible ponerlos a modo de ranking. La metodología escogida fue la cronológica, porque además cada paso explica y empieza el siguiente.
Por último, como cada momento merece su desarrollo y su explicación, esta será la primera entrega de las cuatro de las que constará este especial, dedicado a reflejar la carrera del mejor basquetbolista latinoamericano de la historia y uno de los mejores deportistas que ha nacido en nuestro suelo.
1-El nacimiento de la leyenda
28/7/1977
Bahía Blanca, Buenos Aires

Emanuel David Ginóbili llegó a la vida un 28 de julio de hace 40 años, en el seno de una familia de clase media que respiraba básquet, en una ciudad que se desarrolló a la par del puerto y de la pelota naranja. Manu fue el tercer hijo varón de Jorge Ginóbili (“Yuyo” para todos) y Raquel Maccari, hermano de Leandro y Sebastián.
Manu no fue un talento precoz. Pasó por todas las categorías de Bahiense del Norte con su temeridad para ir hacia al aro y rebotar por la cancha, pero la falta de altura lo condenaba al momento de pensar en ser profesional. Su vida cambió a los 16 años cuando pegó el famoso estirón, que en su caso significó pasar en un año del metro setenta y cinco a 1,95 metros de altura.
Antes, había quedado fuera hasta de las selecciones locales de su categoría. Tampoco había logrado salir campeón en ninguna de las divisiones menores de Bahiense del Norte, aún cuando compartió equipo con un tal Juan Ignacio Sánchez, ya conocido, como “Pepe” y como uno de los mejores jugadores de Bahía.
2-Debut absoluto
29/9/1995
Polideportivo de Mar del Plata (Buenos Aires, Argentina)
Peñarol 104–85 Andino (La Rioja)

Oscar “Huevo” Sánchez fue quien lo vio luchar contra esa falta de altura. Pero también vio la pasión que ponía el nene que picaba la pelota hasta dormido en su casa de la calle Vergara. A Manu era quien usaba para probar sus monstruosos anteojos con toldo para driblear sin mirar la pelota, o el guante con botones que servía para no usar la palma en el tiro en suspensión.
“A este no me lo vas a sacar”, solía decir Raquel sobre Emanuel, resignada con el destino de Leandro y Sebastián. A Manu le iba bien en matemáticas y ella soñaba con que fuera contador. Pero a los 17 años del esmirriado zurdo, el Huevo encaró a mamá Raquel con una propuesta: llevar al nene a jugar a La Rioja, a Andino.
Bajo la protesta de su madre, Manu viajó hacia La Rioja junto a su familia y Hernán “Pancho” Jasen, otrora compañero en la Selección Argentina. Durante los primeros partidos no tuvo acción, pero le llegó la chance en un partido ya definido ante Peñarol de Mar del Plata.
Ginóbili ingresó con la musculosa 10 que sobraba por todos lados. En sus primeros 15 minutos como profesional mostró su buena mano para el tiro a distancia (3/7 en triples), aunque para el comentarista del encuentro no le auguró un buen futuro. “No sé si Ginóbili está para la Liga”, disparó sobre el escolta que al final de la temporada ya había ganado el premio Revelación de la LNB. Un auténtico visionario.
3- Su mejor noche en la Liga Nacional
21/4/1997
Polideportivo municipal Carlos Cerutti (Córdoba, Argentina)
Atenas 144–123 Estudiantes (Bahía Blanca)

Luego de la temporada revelación en Andino, Manu volvió a su casa para jugar en Estudiantes. En su primera campaña alternó en el equipo titular hasta que se ganó la confianza de su director técnico, Daniel Rodríguez. El año siguiente se asentó definitivamente y logró el premio al mayor progreso de la LNB.
El destape en el básquetbol local se dio en una noche de otoño, en uno de los escenarios más emblemáticos de la competencia: el Cerutti, casa de Atenas de Córdoba. Ante Marcelo Milanesio, Héctor “Pichi” Campana y un jovencísimo Fabricio Oberto, el bahiense la rompió.
Manu tuvo una noche soñada a pesar de la derrota. Anotó 38 puntos con un tremendo 9/12 en triples que le valió el aplauso cerrado del público cordobés cuando le tocó salir por seis faltas (se jugaba con reglas NBA). El encuentro está registrado como uno de los de mayores puntos combinados (237) en un partido de la Liga Nacional.
4-Destellos dorados
10/8/1997
Melbourne, Australia
Yugoslavia 84–72 Argentina
El mundial para menores de 22 años de Australia 1997 es considerado la piedra basal de la monumental historia de la Generación Dorada. Ocho de los doce jugadores de ese plantel repitieron cinco años más tarde en el mundial de Estados Unidos 2002: Pepe Sánchez, Gabriel Fernández, Lucas Victoriano, Leo Gutiérrez, Luis Scola, Leandro Palladino, Oberto y Ginóbili.

Argentina perdió el partido por el tercer puesto ante los yugoslavos luego de haber vapuleado a una potencia como Lituania en cuartos de final (74–57), y de perder sorpresivamente contra el local en semifinales (68–71) a pesar de haberle ganado con amplitud en fase de grupos (81–67).
El comienzo de la generación más exitosa del básquet argentino no fue lo único que dejó el certamen para Ginóbili: R.C. Buford, General Manager de San Antonio Spurs, lo vio jugar por primera vez.
5-Estreno en la Selección Mayor
30/7/1998
Atenas, Grecia
Argentina 68–51 Nigeria
Un joven Julio Lamas sorprendió al ámbito del básquet al poner a último momento a Manu en la lista para el mundial de Grecia 1998; Ginóbili no contaba con antecedentes en la Selección. El bahiense debutó en la segunda fecha de la fase de grupos con 7 puntos en 15 minutos y de a poco se ganó la confianza del cuerpo técnico. Argentina quedó eliminado ante Lituania (84–75), con 9 puntos de Emanuel.
Ginóbili fue una de las apuestas jóvenes junto a Fabricio Oberto, quien tuvo más minutos y más protagonismo que el bahiense. En Grecia compartió plantel con los soldados de experiencia de la futura Generación Dorada: Hugo Sconochini, Rubén Wolkowisky y Alejandro Montecchia.
6-Estreno en Europa
15/11/1998
Pala Calafiore (Calabria, Italia)
Reggio Calabria 81–73 Ragusa

Manu llegó a Europa para apostar al crecimiento de su carrera, aún cuando tenía una oferta para unirse a Atenas de Córdoba y ser campeón de la Liga Nacional. Con una madurez impropia de un joven de 21 años, Ginóbili eligió la serie A2 para jugar en Reggio Calabria. Entendió que desde allí sería más fácil proyectarse a mejores equipos de Europa. La NBA no era, ni siquiera, un sueño.

18 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias y 3 robos fue la planilla de Manu ante Ragusa. Su éxito en Italia fue inmediato; los pasos que imaginó cuando se fue de Bahía Blanca hacia el sur italiano, fueron mucho más veloces que en sus mejores pensamientos.
7-Ascenso con Reggio Calabria
23/5/1999
Pala Calafiore (Calabria, Italia)
Reggio Calabria 101–95 Biella
De la mano de Ginóbili, el Reggio liquidó la serie por 3–0 ante el Biella y consiguió el regreso a la Serie A1. Luego de terminar tercero en la temporada regular, su equipo tuvo que pasar por los Playoffs B para desembocar en el tercer ascenso.
La temporada siguiente, la 1999/2000, fue la del despegue. La Serie A italiana reunía a buena parte de los mejores jugadores FIBA y Ginóbili, en un equipo menor, llegó a 17 puntos de promedio. Acompañado del Puma Montecchia, flamante incorporación de Reggio Calabria, encontró el mejor nivel en sus 22 años de vida.
El siguiente paso estaba esperándolo al finalizar la temporada: Kinder Bologna.
8- Drafteado
30/6/1999
MCI Center (Washington, Estados Unidos)

Luego de haberlo visto durante el sub-22 de Australia y de haber seguido su progreso en la serie A2 de Italia, San Antonio Spurs se jugó una ficha al seleccionar a Ginóbili con su segunda elección de esa noche (57ª sobre 58 posibles). El equipo texano venía de ganar su primer anillo en la historia de la mano de Tim Duncan y David Robinson, por lo que cerraba la posibilidad de ganar los derechos de un jugador internacional con cierta proyección, que no tuviera opciones de integrar el plantel en ese momento.
En 2010, el sitio oficial de la NBA eligió a Manu como la mejor elección de segunda de la historia, por encima de Dennis Rodman y Gilbert Arenas, entre otros. Una nómina que hoy se vería acrecentada con dos actuales superestrellas de la liga como Draymond Green (34º pick en 2012) e Isaiah Thomas (60º pick en 2011). Los casos son pocos, porque es difícil que un jugador elegido en segunda ronda pueda hacer una gran carrera en la NBA, y muchos de ellos tienen muchas dificultades para llevarla a cabo en otros destinos menos cotizados.
9-Primer título de su carrera
28/4/2001
Pala Credito Di Romagna (Forli, Roma)
Kinder Bologna 83–58 Scavolini Pesaro (Final Copa Italia)

Con 23 años era tiempo para que Manu supiera lo que era colgarse la medalla de campeón. Su errático paso por el básquet bahiense y el no haber jugado en equipos importantes hasta llegar a Bologna, lo privaron de coronar sus grandes actuaciones individuales.
En la final ante Pesaro Ginóbili marcó 15 tantos, los mismos que el estadounidense Rashard Griffith, quien sería el MVP de la final. Eso no sería un problema; de reconocimientos individuales se llenaría la carrera de Manu en Italia.
En Bologna llegó al éxito grupal bajo la dirección de Ettore Messina, al que Ginóbili señaló como uno de los mejores entrenadores de su carrera. Tan influyente fue Messina en su vida que más de una década más tarde lo recomendó para que sea asistente de Popovich en San Antonio.
10-Se consagra como mejor jugador de Europa
10/5/2001
Pala Malaguti (Bologna, Italia)
Kinder Bologna 82–74 Tau Cerámica (3–2)

Ginóbili fue el campeón y el MVP de las finales de la primera Euroliga disputada. A diferencia del formato actual, la definición fue al mejor de cinco partidos entre el equipo italiano y el conjunto vasco. Tau, con Fabricio Oberto como una de sus máximas figuras y Luis Scola como una joven promesa, llevó la serie al quinto partido en el que los 16 puntos y 6 asistencias de Manu dejaron el título europeo en Italia.