Convergencia en plena divergencia.

Será tu decisión:

O contemplarás la intensidad de los espacios vacíos en silencio.
De silencios relativos, porque más de una ocasión, gritarás por dentro.
O dejarás el blanco y negro para empezar a pleno con el color.
De colores intensos, tensionados por sus análogos y por sus complementarios.
Desconozco el resultado final de semejante actividad experimental.
Mi consejo será optar por la abstracción y jugar, de a ratos, al hacker autodidacta, siendo fiel a su estilo.
Buscarse unos buenos lentes.
Sacarle punta al lápiz.
Y que la resultante sea el veneno más dulce y letal.
Indeleble, inmutable e inmanente en el tiempo.