Los niños anarquistas.

Se negaban a tolerar injusticias.
Adoraban revolucionar a su audiencia.
Tenían un gran talento, ya lo sabían igual.
No tenían ningún tipo de interés por las estructuras clásicas.
Su identidad era la mezcla de otras identidades conviviendo juntas.
Vivian la juventud con inexperiencia, cuestionando todo lo que les enseñaron.
Eran la nueva semilla del punk, del neopunk o del punk nouveau.
Ojala puedan resolver los grandes desafíos de la humanidad.