Es LA serpiente

Este es un premio por revisar un producto una segunda vez. No es para nada un fenómeno habitual, pero algo ha picado en mí que me insiste últimamente en repetir sabores que han resultado sabrosos, la recuperación de ciertas emociones que creía, con una vez bastaba experimentar.

Y qué equivocada estaba. La historia de Koko Helmatyar me llamó y no me soltó hasta que estuvo terminada. Y en serio, no me di ni cuenta cuando ya había terminado de tragar, porque se sintió tan o más satisfactorio que la primera vez.


Cuando uno experimenta Jormungand, no deja de ser una ocasión, y encuentras que la serie es lo suficientemente entretenida como para terminarla. Los personajes son simpáticos, la trama atrae desde el primer episodio, y mantiene el suficiente suspenso a pesar de ser un producto más bien episódico. Sin ir más lejos, cada uno o cada par está dedicado a un enemigo o amigo en particular del personaje principal o su familia, quienes conforman una suerte de pilar en el mundo de los traficantes de armas y por ende, tienen muchísimo que contarnos.

A pesar de eso, el autor decide dejar el foco en la historia de la hija de HCLI, la empresa familiar, y su nuevo ingrediente para su equipo de protección personal; el trágico Jonah. No es cosa menor, ya que la narrativa juega con nosotros en el sentido de estos dos: tendremos el mismo nivel de conocimiento del pequeño soldado, y al igual que él, iremos descubriendo lentamente lo que la protagonista tiene entre manos. Esto se ve sobretodo en los episodios de cada personaje, donde a fin de cuentas se da justo que el favorito de Koko, es quien también y al igual que nosotros, se acerca a cada uno de los integrantes del equipo. Desde allí que, adelantando, el final resulta coherente al sistema de la historia.

Saliendo de la idea del pequeño moreno, que no entrega mucho más que su background esperable, siendo un pequeño soldado que odia las armas y por supuesto a los traficantes de las mismas por ser los encargados del destino que viven, es un protagonista que sirve para que podamos involucrarnos más con la verdadera estrella del show. Hekmatyar es una heroína entretenida, chispeante, que encanta desde el primer episodio porque tiene lo necesario para ello: es inteligente, es poderosa (no en el sentido físico) y es enigmática, además que su figura albina contrasta con todo el resto del plantel, que son en su mayoría soldados con mucho cuerpo.

Es una mujer de armas tomar. Criada en el peor mundo posible, el de tráfico de armas, decide actuar en consecuencia y como genio que es, utilizará todo ese mundillo que ella misma declara odiar para poder satisfacer su máximo deseo, que es el acabar con la guerra. Si bien el cómo lo planea resulta más bien trama de ciencia ficción, no deja de ser interesante el ir descubriéndolo, a partir de las pistas que nos va dejando según las misiones que van trabajando. Ello, por supuesto, mientras escapan de todos quienes buscan aniquilarla, y que no son menos, ya que la mayoría dentro del mundo del tráfico (incluso su hermano) entienden que algo se trae entre manos, pero no saben específicamente qué es, lo que los atrae y aterra al mismo tiempo.

Por eso es que la serie se vuelve un círculo en torno a Koko. Todo es apariencia, todo son supuestos que se van confirmando y que ya se cierran para la segunda temporada. El resto del plantel va apareciendo y desapareciendo según las necesidades de la historia, y todos son igual de interesantes. Es una serie que, en definitiva, rebosa carisma.

¿Y entonces por qué verla dos veces? Quizás una persona acostumbrada a este tipo de historias podrá desentrañarla completa a la primera, es esperable y está bien, pero mucho de sus sentidos ligados a las reflexiones del mundo que construye se entienden mejor a la segunda. Es una serie con mucho, muchísimo diálogo a pesar de que se base en la acción, por lo que varios encuentros en la primera pueden entenderse someramente, como el caso de Bookman y sus dos brazos que se explica mucho mejor cuando ya entiendes por qué cierto espía actúa con tanto cuidado, o en general el comportamiento de Koko según van avanzando sus planes. Es una serie que me hubiese encantado se extendiese para todos lados, mostrando la vida completa de cada uno de los integrantes de la misma, solo por placer de conocer más de Jormungand.

Por último: Las melodía de la ambición(ost) se entiende precioso al final. Es el tema de la protagonista.

Show your support

Clapping shows how much you appreciated Majo Página’s story.