Redes sociales: ¿Juegos de rol?
Fernando Castellano
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Yo desistí de la importancia de las redes sociales luego de los resultados del Plebiscito de mi país, Colombia. En un inicio, cuando entraba a Twitter o a Facebook, todo sonaba esperanzador y uno se dedicaba a informarse o comunicar en que consistía la desmovilización de las Farc. Aparentemente, habían más mensajes positivos que negativos por lo que, según las redes sociales, el triunfo era inminente e innegable.

Pero llegó el día de la votación y el panoráma fue desconsolador. Lo que pareció bello en la pantalla se desmoronó. Daba rabía entrar a Internet por esos días pues se sentía una mensaje de odio e incertidumbre. Todos los días habían nuevos escándalos, especialmente sobre cómo el Centro Democrático había modificado los votos con ideas manipuladas empleando las redes sociales y otros medios.

Mi desilusión fue tanta que decidí eliminar mis cuenta de Facebook y Twitter porque me sentí profundamente defraudada porque aunque trataba de buscar en ellas algo de verdad sobre el proceso y transmitirla a todos lo que fuera posible, eso no cambió en nada la situación. Me sentí impotente, porque aunque denuncíara ciertos actos, eso solo contribuía a la farandula de la política y no a un cambio verdadero en los actos de cada día.

No satanizaré las redes sociales porque en buena medida su buen uso depende de nuestro control; pero nada asegura en este momento que sean bien usadas. Como usted bien lo dice, podemos desconectarnos en cualquier momento y esperar, como por arte de magia, que todo vaya a nuestro favor. Pero, lastimosamente, los juegos de Rol son fantasias que un Master y unos dados pueden modificar o detener en cualquier momento; mientras la vida real no se detiene y requiere más que un golpe de suerte de unos dados.

Gracias por su texto.

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