Ignorancia: clave del autoritarismo

Para Sócrates, el verdadero conocimiento residía en estar consciente de lo mucho que ignoramos. Sócrates, el gran filósofo, no creía ser sabio. Se denominaba filósofo porque era un amante y perseguidor de la verdad. Pero nunca se autodenominó como sofista, sabio de profesión.

Sócrates era consciente de la ignorancia de todas las personas pero tenía fe en la capacidad que la humanidad para aprender. Educaba tanto a los aristócratas como a los esclavos, porque los veía como iguales y capaces. Para él, el conocimiento era un gran poder y quería empoderar a las personas con las capacidades para adquirirlo.

Sócrates entendía el poder que el conocimiento otorga. Para él, los errores morales no consistían en actos deliberados de maldad sino en actos cometidos a base de ignorancia. Y tal vez el pecado más grande, era el creer saber a base de juicios ajenos. Como moralista su misión, como yo la interpreto, era enseñarle a las personas a pensar por sí solas. Fue considerado una amenaza porque empoderando a las personas con la habilidad de cuestionar, y por eso lo querían desterrar. Lamentablemente su servicio y todo lo que valoro, lo llego a la condena de su muerte, decidida por el pueblo al cual se entregó.

La ignorancia daña, en el peor de los casos mata. El conocimiento es poder y solo en un gobierno libre las personas son capaces de empoderarse con él. Los que buscan la igualdad crean gobiernos totalitaristas, sin saber lo peligrosos que son. En los gobiernos totalitarios pocos tienen el poder, y gran parte de él se basa en la ignorancia del pueblo.

La idea de vivir en unas sociedad de iguales es el sueño de muchos. Es reconfortante incluso. Pero la única forma en que un gobierno pueda ser de iguales es si se suprime a las personas y se dividen, recalcando las diferencia, en castas y razas. Así es como Platón quería crear su República: filósofos, guerreros y artesanos.

Platón en su República, no quería que la gente pensara por sí sola. Soñaba que las personas estuvieran tan bien adaptadas, condicionadas, acostumbradas, disciplinadas y que fueran tan dependientes, que no pensaran por sí solas. Anhelaba que el único conocimiento que poseyeran fuera el de su papel y casta en la sociedad. Mientras aguardaban que el filósofo rey les dijera qué hacer.

Solo manteniendo a las masas ignorantes, los grandes líderes pueden mantener su poder. Y más sí inducen miedo. En esta clase de gobiernos el poder reside en una clase muy reducida, y este pequeño grupo de personas, decidirá sobre la vida del resto. Platón divulgó sus ideas de una forma tan poética, que estas ideas se han catalogado como benevolentes e incluso altruistas, cuando en verdad son anti humanitarias.

En un gobierno totalitario la mayoría son esclavos. Esclavos de la ignorancia, desprotegidos de líderes con poder total, e inseguros de sus capacidades. La tristeza es que mucha gente piensa que esta clase de gobierno “igualitario” es la forma de aliviar los males de todos. El gobierno se ve como una entidad clemente y sabia. En estados como estos las personas no pueden florecer porque viven bajo opresión. Las diferencias son amenazas y todos deben encajar su molde y saber su lugar. Y esto le confiere poder total a los líderes.

Tristemente al morir Sócrates, Platón escribió la República, haciendo a su amado maestro el personaje principal. En el libro “Sócrates ” expone y argumenta, con los tiranos, por qué la República de los iguales es la mejor forma de gobernar. Pero el poder de una sociedad así reside en la ignorancia y desamparo de la mayoría. Qué es lo que el verdadero Sócrates peleó en contra: él buscaba que la gente se empoderara a través del conocimiento para que gobiernos así no hicieran con el pueblo lo que quisieran.

El conocimiento es el poder que tenemos en contra de los gobiernos totalitarios. Ellos quieren suprimir a las personas porque saben el poder que estas tiene. Y puede ser muy intimidante, no siempre las personas en masas toman las decisiones correctas. Pero es el precio que se debe tomar para dejar que las personas florezcan en libertad.

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