Reflexión 8: Instituciones

Las instituciones son creadas con el fin de satisfacer el interés público y resolver ciertos problemas de la sociedad. Son herramientas que si se utilizan para bien pueden generar bienestar y prosperidad en una sociedad. Pero toda herramienta, sino la maneja la persona adecuada, puede generar mucho daño. El gobierno es una institución que tienen mucho poder sobre la vida de las personas. Y por eso se necesitan crear estructuras dentro de la institución, para que los gobernantes actúen en el interés del pueblo y no el propio. Por eso es crucial saber quiénes deben gobiernan y cómo deben hacerlo.

Platón creía que para evitar la degeneración del estado los filósofos debían gobernar. Sabios y benevolentes sabrían cómo guiar a las personas en un estado autoritario. Pero Popper, valorando la libertad, creía que la democracia y la distribución de poder es la mejor forma en la cual una sociedad deba ser gobernada.

Malos gobernantes siempre han habido, al igual que buenos. La razón por la que los libertarios pelean por no concentrar el poder en una sola persona, es para prevenir que los gobiernos malos o incapaces ocasionen mucho daño. Creen en la democracia para que las voces de todos se escuchen. Para que tanto la minoría como la mayoría, tengan cierto grado de decisión en su propia vida, y la de su sociedad. No es que los libertarios no crean que hayan buenos gobernantes, pero entienden que mucho poder a una sola persona puede corromper la misión de la institución.

Aunque la misión sea noble y las intenciones justas, somos humanos y se cometen errores. El problema con las instituciones centralizadas, y en las cuales el poder está concentrado en una sola persona, es que los errores los cobran inocentes y de forma muy cara. Al restringir el poder y repartirlo en varias personas el grado de error disminuye porque hay conocimiento disperso aplicado en el beneficio personal y ajeno.

Toda herramienta poderosa puede llegar a ser utilizada como un arma. El poder corrompe. Y por eso es crucial repartirlo entre varios para que un solo voto no defina la vida de miles o millones. Si el poder es limitado y esta repartido en todos el interés del pueblo tiene más peso. Pero para que esta clase de poder sea otorgado se tiene que haber ganado. La participación activa, responsabilidad y estar informados nos empodera ante instituciones como el gobierno.

Creo que por falta de responsabilidad, por pereza o miedo, hemos dejado que otros hagan lo que quieren con las instituciones gubernamentales. Nos desligamos de la responsabilidad y se la otorgamos a otros. Se llega a un punto en donde perdemos el poder sobre ellas. No es hasta que las instituciones nos dañan más de lo que nos ayudan, y ya no sabemos cómo ayudarnos, que queremos recuperar el poder sobre ellas. Necesitamos entender cómo funcionan, sus fines y sus medios para generar un impacto en ellas y que estas cumplan con la misión original de servicio a la sociedad.

El problema de mejorar las instituciones será siempre más un problema de personas que de instituciones. El poder corrompe e incluso el más bueno puede caer en tentación. Por eso es importante crear estructuras en las instituciones en las cuales el poder no recaiga en un individuo. Al mismo tiempo crear instituciones que restrinjan la tentación del político a incumplir la ley y de violar la libertad de otros para obtener más poder. Y por último participar activamente en la democracia informandonos.

Like what you read? Give Nataly Basterrechea a round of applause.

From a quick cheer to a standing ovation, clap to show how much you enjoyed this story.