La plaga humana.


La humanidad se ha convertido en una plaga, una enfermedad para el ecosistema.

Pongámoslo en perspectiva, cuando un animal es puesto en otro ecosistema al que no pertenece, en donde encuentra todas las condiciones favorables para su sustento y desarrollo, esta especie intrusa termina por destruir el ecosistema, sobrepoblando sin control y acabando con sus recursos.

Ahora, acaso no es esto lo mismo que hace la humanidad en el planeta?Somos una especie intrusa que acaba con el ecosistema en el que fue puesto, agotando sus recursos y sobrepoblando exponencialmente. Contamos con una ventaja evolutiva que permite convertir cualquier ecosistema en favorable para nuestra existencia y un ego que no nos permite tomar solo lo necesario para nuestra subsistencia. Un ego que antepone su placer y bienestar individual por encima de la naturaleza e incluso su entorno social. Una conducta totalmente comprensible en un animal, que basa su comportamiento en sus instintos, pero no en los humanos que pueden racionalizar sus acciones.

La avaricia y el ego son el velo que nubla la conciencia, y sin ella, solo somos una especie en un lugar que no pertenece.