Soy una granada, emociones toxicas.

Soy una granada, toda mi vida lo he sido y repentinamente puedo explotar, es muy difícil hablar de este tema y mucho más publicarlo en mi blog, pero considero que a su vez puede ser la manera de exteriorizar mi problema y afrontarlo para así cambiarlo de una vez por todas.

(Furia Intensamente)

Desde pequeña, me ha pasado que cuando algo no es como me gustaría o como quiero que sea me enojo y la manera como lo resolvía era: gritando, golpeando, rompiendo cosas y llorando, mientras los años pasaban lo solucionaba hablando, al principio, pero luego si no funcionaba volvía a gritar y llorar, actualmente cuando me enojo ya no digo nada me guardo las cosas y guardo rencor, pero esto solo me ha llegado a hacer daño a mi mismo.

Pero todos estos años he buscado opciones para poder relajarme y controlar estas emociones que no solo me dañan a mi, sino a quienes amo, que han sido el motor para cambiar mi actitud, así he realizado muchas actividades como: escribir poesía o simplemente escribir, boxear, ir al gimnasio, cocinar, leer, dibujar. Pero siempre han sido actividades que dejo cuando estoy bien, así que he decidido volver a hacer la que más me ha resultado, escribir, desde que tengo el blog.

(Foto Robada de Efrén Tavera)

Pero la primera forma de superar esto será pidiendo unas disculpas a todo a quien que mis impulsos dañaron y ofendieron con palabras o actitudes hirientes, en especial a mi mamá quien siempre ha sabido calmar y manejar mi problema, mis hermanos y familia, a mis amigos con los que pasado por las diferentes escuelas y a la hermosa familia con la que vivo actualmente, mi familia de Casa Lolita.

Antes de despedirme les dejare un poema que escribí una vez, este fue escrito una tarde en la que explote, cuando no sabía a quien recurrir y quería gritar todo lo que sentía.

Realidades temporales.

Mi cuerpo extraña los tatuajes de tus besos

Tu ausencia cada día se hace más presente

El tiempo estancado en el mar infinito

Y el silencio de la oscuridad grita tu nombre

Mi gran corazón escribe la triste historia

Que mi necia cabeza no logra borrar

Cuando llegas mi fuerza se debilita

Y tu mirada ilusionada me cuenta

Lo que tus labios reprimidos quieren callar

Muero sin tus falsas promesas de mentirme

Muero por el ángel de tu cálido infierno

Muero en la sombra de tu dulce recuerdo.

Gracias por leerme una semana más, regresare pronto con más historias.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.