Lobotomía

Aún te cuelas en mis sueños, lo admito. Me dueles con tanta precisión que me cuesta respirar.

Te me atraviesas cualquier día y borras mi sonrisa de golpe, me vuelvo un ser triste y despojado de quién soy ahora que te fuiste.

Me dejaste en mil pedazos y cada vez que armo el rompecabezas me sales con alguna artimaña y todo vuelve a colapsar.

¿Te desapareces por favor?, me dejas ser libre ahora que duermes en otros brazos y sueñas otros sueños.

Quiero colapsarte, lanzarte al viento y que lo que fuiste, lo que fuimos nunca regrese. Quiero borrarte y olvidar que te amé más de lo posible, más de lo que todos pudieron ver.

Ahogaría 14 años de nosotros con tal de vivir una vida que sea solo mía, sin tu sombra, sin tu fantasma asechando todo el tiempo.

Me desangraría si eso me asegurara una vida en el paraíso, donde no existes, donde no importas, donde no dueles.

Lo irónico es que tengo un libro lleno de versos y todavía escribo para dejarte ir mientras vas por la vida besando otros labios, tocando otro cuerpo, sonriendo por otros silencios.

Seguro te llevo en la sangre, en mi ADN y por eso no puedo desprenderte como la garrapata que creo que eres.

Sigue en tu mundo de equivocaciones, de ilusiones tan falsas como el rubio que ella lleva en la cabeza. Yo me prometo borrarte como si me hicieran una lobotomía, prometo recuperar mis soles y mis lunas y prometo amar a quién en lugar de lágrimas me llene de esas sonrisas que siempre me quitaste.