Un tema bien actual: De como un país se diluye en una ideología internacionalista

El tema de FIV y su aprobación en Costa Rica es largo y complejo. Y nos ha dado discusiones muy interesantes. Que parecen haber llegado a su fin. Final no tan feliz, con tres características muy claras:

  1. Abrupto: hasta en esto es abortivo el tema, pues no ha seguido el curso natural de la jurisdicción regular y acaba desde afuera e intempestivamente
  2. Impuesto: en una suerte de dictadura de cortes internacionales, que someten la soberanía de un estado libre, democrático, pacifico, históricamente respetuoso de la ley y del mismo derecho internacional
  3. Y dogmático: para los que no saben que es un dogma, así lo define la RAE: “Proposición tenida por cierta y como principio innegable.” Y le agrega que además es de carácter indiscutible y obligado.

Pues a mí, que de cuando en cuando me salta la vena rebelde, no me da la gana que me impongan, así porque así, un dogma. Y menos a todos como país, sin seguir ningún debido proceso democrático. Así que si me da la gana discutiré, y no me sentiré obligado a aceptar así no más esta aberración.

Escribo todo esto como ciudadano costarricense. Usando mi derecho a expresar mi opinión en un tema, en el que soy consciente, mi opinión no cuenta. Pero no crea que sólo mi opinión es la que no cuenta, tampoco cuenta la suya, ni la de ninguno de mis conciudadanos. No importa si están a favor, o en contra; si este tema les parece de mucha o poca importancia; si tienen que aplicar la técnica o se las aplicarán; si están felices o tristes con esta decisión. En resumen su ciudadanía, su participación social, y su soberanía están de adorno bajo estas circunstancias.

Todo lo anterior es muy peligroso, y de paso muy tonto. Este ir a “quebrar las reglas del juego” se parece demasiado a cualquier otra dictadurilla latinoamericana, con las que mi país siempre ha estado tan en contra. En donde si no se puede por la vía de derecho tradicional, se rompen las vías. Lo único que me queda esperar es que no se convierta en la nueva moda loca para regir nuestra sociedad. Sino dejemos de pagarle a los diputados, al ejecutivo y a las cortes costarricenses, que como ud y como yo están de adorno en esto.

Para los que piensan que soy una persona cerrada o poco tolerante, lamento decepcionarles, y de paso les cuento que me encanta leer a quienes están a favor y dan ideas. Especialmente, porque expresan mucho del pensamiento de actual (iba a poner que de hoy en día, pero honestamente no he encontrado ninguna postura que traiga algo remotamente nuevo). Yo creo que nuestra sangre latina siempre nos llama a discusiones, ojala provechosas. Lo malo ha sido que en este caso, son totalmente innecesarias, del todo inútiles, y nadie las tomará en cuenta de ninguna forma.

Incluso si ud es del “sí”, como le vuelvo a repetir, no crea que ganó. Esto nos lo imponen desde afuera. No se equivoque, aquí no importan bandos, ni opiniones, ni reglamentos, ni procesos. Tampoco importa si ud es diputado, de la juez de la Sala IV, Presidente del país, ministro, trabaja en la Corte, o en la Caja, es obispo o sacerdote de la Iglesia; o si es pulpero, taxista o de chofer de Uber. En este punto todo da igual: otra vez, su voto no cuenta, y ud no puede hacer nada.

Hecha esta larga introducción doy algunos puntos por los que de todos modos estaba en contra:

  • Débiles o nulas bases filosóficas
  • Algo que me ha parecido muy curioso, desde el inicio es el vago o nulo concepto de ciencia moderna. Tan siglo XVI, son tan corrongos creyendo en un positivismo utilitarista…
  • Problema antropológico: condimentado en el caldo de una ideología que utiliza los derechos humanos y los supuestos y superiores fines de la ciencia de forma perversa, y convierte en medio a la persona humana. Olvidando que precisamente la persona humana es el fin último de la ciencia y sin duda de los propios derechos humanos.
  • Problemas éticos fundamentales al categorizar tipos de personas humanas. Pero tranquilos con esto, que el esclavismo, el nazismo, el colonialismo, que tanto atacan los progres, ya lo había hecho antes; sólo que ahora lo hacemos ver como algo más “moderno”.
  • Jurisdicción contra todo el derecho costarricense tradicional. No hay nada ni remotamente similar en toda nuestra historia. Y más bien mucha tradición en la línea contraria.
  • Problemas de legalidad, constitucionalidad, filosofía del derecho, legislativos, separación de poderes, reglamentación, etc.
  • Una de las técnicas con los peores resultados, y de las más violentas; además de ser de las más caras.
  • Administrativamente un desastre. El estado metido hasta las orejas en un enredo tal. Y con la ineficiencia como administrador, más la ingobernabilidad es el entono ideal para que seamos un desastre en el área.
  • Finalmente un negocio: en dos platos es un negociazo para algunos. Para el resto son impuestos adicionales, o menos recursos para otras necesidades en salud. Y para los que se supone que beneficiará, una estafa enmascarada y una vil utilización de su dolor, pues se le ve como cliente y no como persona integral.

No voy a hablar ni de mi postura religiosa, ni teológica, ni moral del asunto; que dicho sea de paso es aún más compleja y larga. Pues en automático soy descartado por ellas. He intentado hablar como ciudadano, incluso dejando de lado mi aspecto religioso, lo cual es una especie de aberración a la que nos han forzado a vivir últimamente. Pero sí he escrito desde el sentido común, que como bien es conocido, cada vez se vuelve el menos común de nuestros sentidos.

Con esto no pretendo que cambie de opinión, eso no me importa ni está a mi alcance. Seguramente su postura responde a un chorro poderoso de ideología detrás; o este tema no le importa mucho y ha leído hasta aquí porque me considera su amigo; o comparte conmigo esta gran preocupación de que aquí, nuestros derechos ciudadanos fueron violentados de una manera vergonzante. Sea como sea, gracias por leer mi desahogo y mi preocupación. Espero que como sociedad podamos seguir caminando de una forma sana después de esto y que no perdamos todas las lecciones detrás de estos acontecimientos. Saludos a todos

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