Así he decidido renovar mis productos de Apple

Últimamente me ocurre que no sé cuándo renovar mis dispositivos de Apple. Como si nunca fuera el momento correcto o yo no supiera verlo. Las actualizaciones son frecuentes y no cesan. Y en lo que te lo piensas, el producto que querías se ha quedado obsoleto al escuchar los rumores -también frecuentes e incesantes- de la próxima generación.

A lo mejor es que ya no soy tan moderno como me creía. A lo mejor ya no soy un early-adopter, ni el surfero de la tecnología que ve la ola buena venir en el horizonte. Ahora siento que las olas pasan rápido mientras intento ver a otros surferos cogerlas lo mejor posible.

Ahora mi día a día es leer a editores, escuchar a podcasters y ver a youtubers hablar sobre los mínimos cambios en prestaciones, pero cómo un mínimo cambio ha hecho que debas tirar tu vetusto dispositivo que compraste hace unos meses y comprar su sustituto antes de que a ese nuevo reciba otro sustituto.

Será la edad o la madurez. ¿Será la edad o la madurez?

He recurrido a las matemáticas para decidir cuándo renovar mis dispositivos de Apple. Concretamente, el iPhone, el iMac, el MacBook, el Apple TV y el Apple Watch.

He aquí una imagen con la historia de mis dispositivos de Apple:

Podrías pensar, al ver la línea temporal, que lo suyo es renovar por tiempo. Cada dos años, cada cuatro años… O incluso, pensar que por generaciones de productos. Pero no.

He llegado a descubrir cómo debo renovar mis dispositivos de Apple (y podemos aplicarlo a más productos), y es según su precio de coste por día de uso.

Antes de que empecemos con las matemáticas, pensemos en lo siguiente. Imaginemos que vivimos en un mundo en el que las cosas no se compran, sino que todo se paga por uso. Una especie de suscripción. -¿Es posible que estemos cada vez más cerca de esto?-.

En este mundo, tenemos una suscripción a los iPhone, parecida a la que ya ofrecen algunas compañías, incluida Apple. Por la que pagamos X dinero al mes y al llegar el nuevo iPhone, nos lo cambian. Lo cierto es que esto no nos vale para lo que queremos hacer, pero sería lo más cercano a pagar por uso que hoy tenemos.

Lo que debemos imaginar es que, cada mañana al despertar, veremos una máquina dispensadora. Hoy en día ya tienen de todo, más aún en Japón, pero imaginemos que lo que hay dentro de esa máquina dispensadora es nuestro iPhone. Nuestro MacBook. Nuestro Apple Watch. Nunca los hemos comprado, pero son nuestros y si pagamos lo que pone en la máquina dispensadora, podremos sacarlos y usarlos durante el día. Por la noche, tendremos que volver a meterlos en la máquina dispensadora.

¿Cuánto pagarías por sacar tu iPhone de esa máquina cada mañana? ¿Pagarías 5 € por usarlo un día? ¿Pagarías 10 €? ¿Pagarías 1 €? ¿50 céntimos?

Sería interesante hacer, ahora mismo, un pensamiento de cuánto estaríamos dispuestos a pagar. De verdad.

Yo, personalmente, no dudaría en pagar más de 1 € al día por usar mi iPhone (recuerda, no es “un iPhone”, es tu iPhone, pero jamás lo has comprado, lo único que haces es pagar cada mañana). Incluso 2 € dependiendo del día, pues hay días en los que el iPhone se me hace fundamental.

Dicho esto, si pagamos entre 1–2 € al día por nuestro iPhone cada día, pagaríamos al final de año unos 365–730 €. Esto parece más. Es el eterno dilema del café con bollo de cada mañana. ¿Es mucho 1,5 € por un café más una palmera de chocolate? No lo parece. Pero cada día, todos los días, aunque sólo fueran los laborables, son 400 € al año en café y palmeras.

Pongamos el iPhone X de 1.159€ (el más barato). Si lo usamos durante dos años y lo usamos todos los días (todos los días pagamos a la máquina dispensadora), la máquina nos cobraría al día 1,6 €. Si lo usamos tres años, sería 1 €.

Si queremos que la máquina, por ejemplo, nos cobre menos de 1,5 € al día, una vez hayamos usado tantos días el iPhone que el precio haya descendido del 1,5 €, podremos renovar nuestro iPhone sabiendo que hemos pagado lo que estábamos dispuestos a pagar.

El precio, cada cual, lo marca. Si usamos el iPhone intensamente cada día, nos gusta la tecnología, tener lo último y no nos importa, o, mejor dicho, podemos pagar gustosamente los 3,20 € al día que costaría usar un iPhone X durante un año, adelante.

Yo pagaría 1,5 €.

Por supuesto, si somos de los que vende el iPhone una vez lo va a renovar, podemos meter esto en la ecuación. Pero este no es mi caso y siempre tengo familiares en cola. Aunque, si es tu pareja, con la que compartes vida y gastos, el precio de la máquina seguiría bajando para ella.

Poniéndote mi ejemplo concreto, tengo un iPhone 7 Plus que allá por 2016 costó 1.100 € (Jet Black y 128 Gb. pero pagado en libras esterlinas). Concretamente, CoconutBattery me dice que tiene 631 días (al ser mi iPhone, creo que lo he usado todos y cada uno de esos días). Ahora mismo, el precio de la máquina dispensadora está a 1,74 €. Dentro de unos tres meses, marcará 1,5 €. El precio que yo estaba dispuesto a pagar cada día. Esto supone que es un gran momento para renovar, más aún si el iPhone lo sigue usando mi novia durante uno o dos años más.

Como curiosidad, si durara 4 años (1461 días), el precio que marcaría sería de 0,75 €. ¡Una máquina dispensadora que te deja usar un iPhone durante un día por 75 céntimos!

Por esto, es posible que para dentro de unos meses o ya las navidades, me decida por un iPhone X Plus.


Vamos a los Mac. Yo tengo dos. Un iMac (recién renovado y haremos los cálculos) y un MacBook Air (el cuál estoy pensado en renovar). Creo que ambos productos son compatibles, igual que muchos de vosotros usáis un iPad y un MacBook. Cada cuál hace las combinaciones que más le funcionen. Yo, que escribo, me gustan las mesas y macOS, dos Mac son mejor combinación que un iPad más cualquier otra cosa.

Pensemos de nuevo, ¿cuánto pagaríamos a la máquina dispensadora? Un Mac no lo usamos tanto (a no ser que trabajemos con él). Es más, pasan muchos días en los que no los usamos. Por ejemplo, mi iMac no lo uso cuando no estoy en casa y mi MacBook Air no lo uso casi nunca en casa.

Por eso, he pensado que era mejor hacer el gasto conjunto. Prácticamente todos los días del año uso uno, otro o los dos. ¿Cuánto pagaría por los dos Mac cada mañana?

Pogamos que, por los dos, lo mismo que por mi iPhone. 1,5 €, eso implica 0,75 € por Mac por día de uso. Hagamos cálculos entonces.

Mi iMac anterior costó 1100 € (si, igual que mi iPhone), allá por 2008. Era un iMac de 20 pulgadas. Lo usé 10 años, de hecho más, pero como no tengo el iMac a mano, digamos que 3.650 días. Como lo haremos conjunto al MacBook Air (esos 1,5 € por ambos Mac, no descontaremos los días de que no lo usemos, porque estaré usando el MacBook Air).

La máquina marcaría, preparados, 30 céntimos. Vale, mi iMac de 2008 es un héroe. Le cambié el HDD por un SSD, le puse más RAM y eso incrementaría unos céntimos el precio final. Aún así, pocos iMac saldrán tan rentables.

Y, hace unos meses, me compré un iMac 5K personalizado con SSD únicamente. Una maravilla de 2200 €. Si me durara tanto como el iMac anterior, una década, hablaríamos de 60 céntimos por día. Sí, en unos años le tendré que poner más RAM (en este modelo se puede) y a lo mejor el precio final son 2400 €, unos 65 céntimos al día. De hecho, si me dura “sólo” ocho años, hablaríamos de los 75 céntimos al día que estoy dispuesto a pagar.

Mis esperanzas de que dure una década son que lo compré con la gama recién renovada, le puse SSD en lugar del Fusion Drive (que no se puede cambiar) y me compré el modelo de 27 pulgadas al cual le puedo poner más RAM levantando una tapa. Sin duda, pilares para una vida próspera y larga.

Pero el MacBook es otra historia. Mi MacBook Air actual es de 2011 y lo compré tope de gama. 4 Gb de RAM en lugar de 2, y 128 Gb de SSD en lugar de 64 Gb. Costó 1300 €. Hoy tiene 1460 días de uso, o sea, 89 céntimos por día. Un poco por encima de los 75 céntimos para renovar. Pero tiene truco, porque este MacBook aún cuesta según hello. más de 300 €. Si lo vendiera, me habría costado 1000 € y la máquina marcaría 68 céntimos. Pero hay más trucos, el iMac pasará su jubilación en un armario, pero MacBook Air tiene un nuevo destino bajo las órdenes de mi novia. Si lo usa un año, hablaríamos de 70 céntimos al día. Nada mal.

Dicho esto, estoy pensando en comprarme un MacBook Pro de 13 pulgadas de 2000 € (que podrían quedarse en 1700–1800 € si vendo los Beats que me regalan a buen precio). Si me dura, como me ha durado el MacBook Air, 7 años, me saldría a 78 céntimos (70 si vendo los Beats). Nada mal. Además, comprado con la gama recién renovada (y mejorada) y vitaminado con 16 Gb. de RAM en lugar de los 8 de base. El disco duro ya es SSD, por lo que no hay nada que mejorar ahí y el procesador es un i5 de última generación y yo no necesito más ni ahora, ni dentro de 5 años.

Recapitulando, de momento llevamos gastados 3 € al día por un iPhone, un iMac y un MacBook Pro. Nos quedan el Apple TV y el Apple Watch y yo tengo como objetivo que todo salga a menos de 100 € al mes. O sea, me quedan 33 céntimos al día para un Apple Watch y un Apple TV.

Sorprendentemente, al menos para sorpresa de muchos, prefiero gastar mis dolars en un Apple TV que en un Apple Watch. Ambos los uso todos los días, pero considero que el Apple TV me aporta más que el Apple Watch.

El uso del Apple Watch, en mi caso, se ha reducido a notificaciones. Saber cuándo me llaman o me envían un mensaje y punto. Nada más. Sin embargo, el Apple TV es fuente de todo el contenido de mi televisión. No soy de los que ve series en el Mac o en el iPhone, lo veo en la televisión.

Sin embargo, mi teoría del precio por día con el Apple TV, por mucho que renueve, me sigue pareciendo bien. Si, por ejemplo, admito pagar 25 céntimos al día por el Apple TV. Un Apple TV de 180 €, en menos de dos años ya está marcando 0,25 € por día. Pero la cosa no termina ahí, porque ahora mismo tengo 3 Apple TV y todos tienen una televisión y siguen usándose. Incluso el de 3ª generación que ya tiene la friolera de 6 años. No recuerdo cuanto costó, pero tirando por lo alto con unos 150 €, no llega a los 7 céntimos diarios. ¡7 céntimos y sigue usándose!

Pero el Apple Watch es otra historia. La verdad es que no pagaría mucho. ¿10 céntimos?¿5 céntimos? Eso supondría que un Apple Watch series 3 de 399 € me tendría que durar 10 años mínimo. Sabemos que eso no pasará. Mi Apple Watch de primera generación está en las últimas y tiene ni 3 años.

¿Y si solo me durara tres años un Apple Watch? ¡36 céntimos! Mucho más que un Apple TV y la mitad de un iMac de 27 pulgadas o un MacBook Pro de 13 personalizado. ¿Merece la pena? ¿En serio aporta tanto? Creo que cada vez que enciando la televisión, abro el MacBook o desbloqueo el iPhone consigo más que mirando la esfera del Watch.

Pero, repito, es mi caso particular en el que no le sé sacar partido a un Apple Watch. Para mi, al final del día, es un reloj convencional (ya en desuso llevando siempre el iPhone encima) y un “avisador” que vibra en mi muñeca. Me he acostumbrado a llevar mi iPhone siempre en silencio y disfrutar de un aviso silencioso y efectivo, pero 35 céntimos al día unicamente por no escuchar o notar vibrar al iPhone…

Con esto no quiero decir que no vaya a seguir usando Apple Watch, pero este que llevo en la muñeca mientras escribo lo utilizaré hasta el último día. Cuando no pueda ni avisarme de un mensaje, lo cambiaré. Y lo haré por uno de segunda mano o en ofertísima.

Preguntarás por el iPad. Yo no uso. No quiero uno. Pero los cálculos son los mismos. Suponiendo que uses un iPad durante… ¿4 años? ¿3 años? La máquina mostrará 75 o 50 céntimos para el iPad Pro 10,5 más barato y sin Apple Pencil, teclado, funda ni nada. Si lo estiramos a los 5 años, llegaríamos a los 40 céntimos. Pero, recordemos que es el iPad Pro más barato y sin nada más.

Espero que, por lo menos, hayas disfrutado descubriendo esta revelación personal sobre cuándo renovar nuestros dispositivos. Imagino que cada cuál tendré su rutina y sus razones.