hola.
es lunes, está nublado, quiere llover y hace fresco. me gustaría verte unos minutos y seguir; darte besos en el cuello, dejar que me contagie una sonrisa tuya, un abrazo y seguir.
por suerte están las redes sociales y la internet que achica distancias. me divierte leer tus cartas, imaginarte paseando, male sacándote fotos en momentos inoportunos, tu nariz sangrando, el autobús casi perdido, charlas con extraños, momentos y estados felices; inventarte.
también me gusta leer tu costado más profundo, tus análisis llenos de argumentos y certezas, tus conclusiones, tus preguntas, tus reflexiones. en fin, tu forma de ver y contar la vida.
disfruto verte conectada con la escritura, llevando la pasión a otro nivel, poniendo el corazón sobre todo. acá también empecé a escribir algunas líneas de las que me siento más conforme -lógicamente- en relación a las primeras que alguna vez te mostré. eso, y otras ideas más que van apareciendo.
no sé si es causa de que cualquier hecho relacionado con vos le saco lo positivo o qué, pero la distancia, más allá de todas sus consecuencias, creo que nos permite valorar lo que desde tan cerca, a veces, no se puede percibir. supongo, debe ser gracias a la claridad de lo estable y libre a la vez que, de a ratos, te vuelve indestructible.
me despido en simultáneo con un audio de whatsapp de una canción que estuve cantando mucho esta semana.
te amo.
