Carta de despedida
En serio pensé que te gustaría, en serio pensé que me mensajerías o llamarías. Solamente me estaba engañando, creí que te había impresionado pero en realidad no, porque soy una perdedora, porque soy fea, porque soy gorda, porque no tengo nada para ofrecerte salvo depresión. Y es que estoy tan harta de no tenerte. Hay muchas chicas que son lindas, ¿por qué irías a elegirme a mi? Que equivocada que estaba, por Dios, qué imbécil soy, de verdad me creí todo. Creí que ibas a estrellarte contra mí y echar fuera mi tristeza. Ahora me siento una completa idiota y me doy por vencida, ya no puedo más, y ése fue mi último intento de enamorarte. En vano, como siempre.
Te voy a dejar libre aunque nunca te até. Ojalá seas muy feliz, de verdad, te lo digo con mis ojos empañados de lágrimas. Ojalá que quién tengas al lado tuyo sepa cuidarte muy bien.
Adiós.