Resulta que muchos dirán que soy bipolar, la verdad también lo creo yo. Es una condición que a veces no sé cómo manejar, y lo único que hago es escribir, sin importar si le interesa o no a alguien más, es la única forma de dejar salir por un momento, de soltar esos pensamientos que jamás descansan, ni jamás cesan. He querido creer lo que alguna vez me refirió una persona, y es que el ser sensible te puede hacer más propenso a percibir tu entorno en una forma totalmente distinta a cómo lo ven los demás. Porque observo y observo, esperando quizás encontrar respuestas ante interrogantes que surgen al instante y sueltan una cadena de ideas que necesitan ser expresadas, es decir, no son intencionadas, muchas veces no son motivadas por mi estado emocional, a veces sólo son un escape a tanto mareo que me asalta la mente y el alma.

Así que muchos dirán que soy bipolar, porque hoy estoy bien y mañana no sé… quizás no siempre estoy bien, y sin embargo uno se vuelve un autómata y contesta por acto reflejo en forma sincronizada y ya estudiada: “estoy bien". Muchos lidian con el día a día de mil y un maneras, yo lo hago analizando.

Es por eso que cuando por un momento dejo de ser y me permito aunque sea un instante salir de los patrones estructurados de mi mente, siento que finalmente debe dejar de importarme y debo dejar de cuestionarme cada cosa, finalmente no tengo la necesidad de analizarlo… sin embargo son momento tan efímeros que se escapan y se pierden cuál estrellas fugaces en el firmamento.

Dirás permítete ese tiempo, pero tengo el grave problema de pasar siempre ocupada y esto es algo que permití sea parte de esa estructura, todo aquello improvisado no resulta conmigo, ni desde que estudiaba música, todo debía estar escrito en la partitura, todo debía estar compuesto ya. De mi no surgía la espontaneidad, y aunque se sale del patrón curiosamente me gusta sorprenderme, me gusta el sentir que aún soy capaz de maravillarme, entretenerme, adentrarme en una charla y ser capaz de sentir sus palabras, sus sentimientos y hasta poder llorar, de hacer la música tan mía que el resto deje de importar. Dentro de esa estructura existe elasticidad. Quizás por eso admiro a aquellos que sin más ni más toman decisiones e incluso pueden ser considerados como temerarios, arriesgados y otros llamarán locos… locos porque no siguen los patrones, locos porque no siguen normas ni dictámenes sobre cómo deben llevar su vida.

Dirás permítete ese tiempo, pero tengo el grave problema de pasar siempre ocupada y esto es algo que permití sea parte de esa estructura, todo aquello improvisado no resulta conmigo, ni desde que estudiaba música, todo debía estar escrito en la partitura, todo debía estar compuesto ya. De mi no surgía la espontaneidad, y aunque se sale del patrón curiosamente me gusta sorprenderme, me gusta el sentir que aún soy capaz de maravillarme, entretenerme, adentrarme en una charla y ser capaz de sentir sus palabras, sus sentimientos y hasta poder llorar, de hacer la música tan mía que el resto deje de importar. Dentro de esa estructura existe elasticidad. Quizás por eso admiro a aquellos que sin más ni más toman decisiones e incluso pueden ser considerados como temerarios, arriesgados y otros llamarán locos… locos porque no siguen los patrones, locos porque no siguen normas ni dictámenes sobre cómo deben llevar su vida.

Así que si me preguntas si soy bipolar, pensando que un día estoy bien y otro no sé… Quizás lo soy, realmente no me interesa descifrar, ni que me etiqueten, ni diagnostiquen bajo un nombre o condición. Lo que honestamente sé es que soy una persona de muchos matices, unas veces más grises, otros más claros… Con un corazón agitado que sólo sabe escribir para ser escuchado, que sólo necesita soltar para encontrar la calma

Mafher Emen

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