Tener hambre es bueno

Disfruta de los beneficios de tener hambre un rato.

Ya en posts de El Raptor Blog abordé los beneficios del ayuno para el cerebro y para la salud general.

También comprendimos la importancia del estado de cetosis al que se llega ayunando y eliminando los carbohidratos de la dieta, y como este es el estado natural metabólico para, entre otros beneficios beneficios, tener un cerebro más efectivo.

Sin embargo, el ayuno, el estado cetogenico y la restricción calórica tienen un beneficio aún mayor para nuestra salud: vivir más.

Resulta que seguir el típico consejo de que nunca te quedes con hambre, no es realmente lo mejor en el largo plazo.

Como ya sabemos, la escasez de calorías activa en el organismo un sistema de defensa que en pocas palabras protege a la células para tener más probabilidades de sobrevivir hasta la temporada de mayor alimento.

Esta es una respuesta evolutiva al imperativo de la especie de sobrevivir para posteriormente poder reproducirse en tiempos mejores o de mayor abundancia.

El macanismo por el cual el cuerpo lo logra es la producción de la hormona del crecimiento (HGH) y el gen sirtuina, que se activan cuando detectan la falta de alimento.

Pero la clave aquí es que para que esta defensa se active, debe pasar cierto tiempo después de sentir hambre, es decir resistir el hambre un tiempo.

Así que aguantar el hambre después de que comenzaste a sentirla es básicamente una manera de emular la manera en que nuestros ancestros evolucionaron y para lo que la evolución diseñó la autodefensa que en nuestros tiempos, si bien no necesitamos para sobrevivir, nos sirve ahora para poder vivir más tiempo.

Inclusive más tiempo que nuestros propios ancestros, como lo prueban tantos casos de centenarios que viven en las llamadas Zonas Azules, y que con la restricción calórica como una de sus herramientas, pasan los 100 años activos y saludables.

Así que, no le saques la vuelta a resistir el hambre. Y tampoco a quedarte con hambre después de comer. De cualquier forma tu organismo está diseñado por la evolución no solamente para adaptarse a ello, sino hasta para sacarle provecho.