Y después de una pequeña llamada de atención de mi cliente o mejor dicho una breve discusión, el día siguiente empezó un poco distinto. Llegando a mi escritorio veo que tengo un mensaje de el VPO para que hable con él.

Básicamente me comentó que recibió un email de mi cliente especificando que mi comunicación era muy débil, no tenía interés por hacer bien mi trabajo y en pocas palabras que llegué a arruinarle la vida.

Entonces ya analizada la situación por parte del él y el CEO, me dieron algunas recomendaciones amistosas para que las siguiera (si no quería que me corrieran del proyecto y perder mi empleo). Las recomendaciones eran algunas, pero las puedo resumir en una simple frase “Se más comunicativo”

Lo admito, soy una persona introvertida y a veces pierdo percepción de mi ambiente por estar sumergido en una tarea, entonces no me comunicaba lo suficiente, eso hace que el conocimiento técnico, resolución de problemas y la lógica aplicada por mas buenos que sean no sirvan de mucho cuando trabajas en equipo.

Mi equipo preocupado por tal suceso y por ordenes directas del CEO habló conmigo mientras disfrutábamos de un deliciosisimo pan casero. Pero el plan era simple de seguir, soy introvertido más no timido.

Al día siguiente fui tan comunicativo con el cliente como pude, comentando cualquier pequeño detalle y siempre mostrando una respuesta, después de todo, solo era cuestión de preguntarle que es lo que esperaba de mi.

Por más simple que parezca hasta un pequeño saludo en la mañana ayuda a la idea de que no estas tan lejos como parece.

Cuando se trabaja remoto, todo es percepción, si no eres comunicativo respecto a tu trabajo el cliente va a pensar que eres un pinchi bato arrastrado, huevón, naco, que no vale ni ‘pa verga.

Al final de la semana el CEO me envió un email donde comentaba que el cliente estaba feliz con mi cambio y que ya se sentía más seguro respecto al trabajo que realizo, porque ahora tenía una mejor perspectiva de a donde se iba su dinero. Contesté el email diciendo que la ‘sobre-comunicación’ fue la clave y él respondió que no existe tal cosa como la ‘sobre-comunicación’

No contesté el email de vuelta como símbolo de revolución y autoridad sobre mi concepto de la ‘sobre-comunicación’