El papel de Facebook y las ‘fake news’ en la política peruana

El fenómeno global de las fake news se propaga principalmente durante época de elecciones y Perú no se salva.

Desde inicios del 2000, el incremento de noticias online ha provocado una nueva serie de preocupaciones entre las cuales están las fake news o noticias falsas. Según el periodista Augusto Álvarez Rodrich, las noticias falsas “buscan la desinformación informática de la sociedad mediante la difusión de datos y argumentos falsos para lograr un beneficio político o económico”. Este tipo de noticias han encontrado su principal medio propagador en el corazón de Internet: las redes sociales.

Las redes sociales tienen poder. Esta influencia se vio evidenciada en las elecciones norteamericanas del 2016. Luego de la sorprendente victoria del candidato Donald Trump, muchos se preguntaron acerca del papel de Facebook en el resultado. Ya con anterioridad se había revelado que el algoritmo de esta red social provocaba que muchas noticias falsas se volvieran tendencias y aparecieran en la mayoría de muros de usuarios en todo el mundo.

Aún así, el creador de Facebook, Mark Zuckerberg, intentó minimizar la influencia de su plataforma social en el resultado final que favoreció a Donald Trump, afirmando que “era extremadamente improbable” que las noticias falsas hayan tenido un papel en la elección del presidente.

Mientras que en Estados Unidos las fake news provocan una gran preocupación, en el Perú el debate acerca de estas no ha causado demasiada inquietud. Para Mauricio Chereque, periodista especializado en el tema, estas historias “influyen mucho en cómo la opinión pública puede opinar de un tema subjetivo debido a la confianza que existe en determinados personajes mediáticos que las difunden”.

Según Chereque, “en la política peruana las fake news saltan a la vista mayormente durante las campañas”. Un caso importante se dio en la campaña presidencial pasada cuando circuló, en Facebook, una imagen editada de la candidata Verónika Mendoza al lado del líder de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán.

Fuente: Perú.com)

Otra situación se dio el año pasado en diciembre, cuando Daniel Salaverry acusó sin pruebas al Gobierno de Pedro Pablo Kuczynski de estar propiciando una compra de votos en medio del primer proceso de vacancia presidencial en su contra. Sin embargo, en plena entrevista, el entonces vocero de Fuerza Popular fue confrontado acerca de sus fuentes y estas terminaron siendo declaraciones de la congresista Yeni Vilcatoma que él dio como ciertas.

“En las últimas elecciones a la alcaldía de Lima, el candidato Ricardo Belmont intentó hacer uso político de una lamentable crisis humanitaria (venezolana) y usarla a su favor”, recuerda Chereque. Belmont compartió a través de sus cuentas de redes sociales toda clase de información falsa. Señaló que más de un millón de venezolanos votarían en dichos comicios cuando solo votó uno inscrito con su respectivo carné de extranjería y cuya presencia en Perú data de mucho antes de la migración venezolana.

La esencia de muchas fake news se encuentra en la posverdad. De acuerdo a la definición de la RAE, la posverdad es la “distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales”. Según una encuesta de Ipsos realizada a 27 países, incluyendo al Perú, el 63% cree que es capaz de identificar noticias falsas o ‘fake news’. Los turcos, chilenos y peruanos son los más seguros de su habilidad para detectar las noticias falsas.

Para Chereque, el mayor ejemplo de ello se puede apreciar con el movimiento #Conmishijosnotemetas que piensa que “el Gobierno busca homosexualizar a los niños estableciendo la ‘ideología de género’ en la currículo escolar”. Este movimiento explota al máximo esta posverdad, siguiendo una agenda ultraconservadora que limita el derecho de las mujeres a la equidad de género y el derecho de las minorías LGTBI a ser consideradas parte de la población.

Fuente: Luis Alberto Medina/ Lamula.pe

“Esto es grave porque un potencial líder político podría aprovechar la misma para llegar al poder como lo han hecho en el panorama internacional Donald Trump en Estados Unidos y Jair Bolsonaro en Brasil”, menciona el experto. En ese sentido, Chereque recomienda que “la mejor manera de combatir la posverdad es con información y el periodismo de hoy tiene una gran responsabilidad en ello, cotejando siempre los datos a publicar e informar con la verdad tanto como sea posible”.

En colaboración con: Romina Fanárraga, Diana Decurt y Luis Paredes