Sumergida en una taza de té

María Gabriela
Jul 28, 2017 · 1 min read

Hirviendo,

no quiero moverme.

Mi cuerpo resiste: ojos, boca, senos, manos, vientre, vagina, piernas, pies,

como piedras de lava a punto de explotar.

Creía que estaba en paz pero la verdad es que estoy muriendo.

Intento subir a la superficie y gritar un auxilio

No hay nadie quien pueda salvarnos.

Vuelvo a cerrar los ojos mientras tomo la forma de una taza. Siento que estoy en el vientre de mi madre.

Lloro

Saboreo las hojas de té y comienzo a cantar para olvidar el dolor.

Sobrevivo

De lejos escucho un arullo. Parece ser la dulce voz de mi abuela

Cuando era pequeño, 
muy pequeño recuerdo 
que siempre junto a mi cama 
juntaba las manos 
y de prisa rezaba, 
más rezaba como quien amaba.
Las aves marías yo rezaba 
siempre y siempre comía 
algunas palabras y a veces 
cansado me quedaba 
dormido, me dormía como quien amaba.
Ave María, de mi Señor 
el tiempo pasa no vuelve atrás 
siento nostalgia de aquellos días 
cuando dormía pensando en ti.

María Gabriela

Written by

Costeña, 1996. Escribo para entender.

Welcome to a place where words matter. On Medium, smart voices and original ideas take center stage - with no ads in sight. Watch
Follow all the topics you care about, and we’ll deliver the best stories for you to your homepage and inbox. Explore
Get unlimited access to the best stories on Medium — and support writers while you’re at it. Just $5/month. Upgrade