El peso del alma para inspirar
En infinidad de ocasiones he hablado sobre la inspiración, alma y sentimientos para inspirar a quienes me rodean para buscar la acción e impacto en sus vidas.
Es tremendamente motivador recibir correos o mensajes privados a través de una red social por ello y daré las gracias una, mil veces pues mi impulso se ve recompensado con una sonrisa.
No soy modelo para nadie, ¿por qué? porque he fracasado en innumerables ocasiones, he fallado y caído infinita aún sigo cayendo pero desaprendo en cada uno de los pasos. Asumo con tranquilidad que las experiencias ganadas son experiencias vividas para transmitir e impulsar.
¿Y el peso del alma? el alma se hace fuerte, sabia y adquiere el peso leve de una pluma cargada de pureza y humanidad; y desde ahí inspirar para inspirar de cada uno de los pasos siendo el motor propulsor para iniciar el cambio.
Pero el alma duele, en ocasiones más que otras pero es inspira de manera brutal y te hace saltar para establecer conexiones de inspiración a través de las nuevas vías con una foto, un pequeño tweet, un texto o una sonrisa que sea capaz de traspasar las barreras tecnológicas para llegar directamente a tu alma.
El peso del alma para inspirar, impulsar y crear cambio, un alma cuyo peso es tan leve para conectar y generar un ecosistema de sentimientos capaz de iniciar lo más fascinante.
¿Impulsamos?
