La jugada

La vida da muchas vueltas y en Cuba no es la excepción. Las jugadas políticas entre Vaticano-Estados Unidos-Cuba, están muy bien pensadas, pero el movimiento como siempre, no trae ningún cambio importante para el pueblo cubano.

El cambio es para beneficiarlos a ellos mismos, en nombre de la solidaridad divina, o cualquiera de esas frases edulcoradas que por 57 años los “cerebros del mal”, se han encargado de meter a fuerza de repetición, en las mentes de los cubanos.

El cambio no es soltar presos de la jaula menor, a la jaula mayor, el cambio debe ser respeto, votación libre y popular para todos los cubanos en el mundo. Si eso pasara, entonces podemos hablar de cambios, el resto, es cuento de camino.