CICLÓN TROPICAL

Lluvia de verano. Eso era lo que empezaste siendo para mi. Una triste y simple lluvia de verano. Y todo el mundo sabe que no hay nada más molesto que una lluvia de verano. Recuerdo estar tumbada en la playa detrás del todo, alejada del mundo. Con un libro y unos auriculares. Podría apostar mi libro preferido a que nadie de los que estábamos allí esa mañana se podría imaginar que comenzaría a llover. Pero comenzó. Como comienza todo. De improviso y repentinamente. Una, dos y tres gotas comenzaron a agujerar mi libro. Miré el cielo y sin avisar tenía unas nubes grises dispuestas a joderme ‪la mañana‬. Pero jamás imagine que también me joderían el día. Aún así seguí, y me quedé quieta. En mi sitio. La gente de mi alrededor comenzó a recoger sus cosas pero yo no. Todo el mundo sabe como son las lluvias de verano. Solo vienen a joder unos minutos. Aparecen y desaparecen sin avisar, sueltan unas cuantas gotas y se van, como si nada. Y así eras tú cuando entraste en mi vida. Como unas simples gotas molestas que no podrían llegar a calarme. Pero me equivoqué. Me equivoqué con la lluvia y contigo. Me calaste hasta lo más profundo. La leve lluvia comenzó a ir a más, tanto que ya no podía seguir leyendo tranquilamente. Las gotas cada vez eran más rápidas, tanto que caían sobre cada palabra que había escrita en el libro. La tinta se corría y el papel se arrugaba. Lo cerré con rapidez y lo guardé. Y me fui. Donde las gotas no consiguieran alcanzarme. Los minutos pasaban y esa lluvia no tenía intención de cesar. El cielo se cerró y todo se volvió más gris aún, esa lluvia de verano cada vez era menos lluvia de verano. Lluvia y aire. Con más fuerza, con más intensidad y con menos miedo arrasar con lo que se encontraba. Todo iba de lado a lado, sin control alguno. Sin intención de parar. Como tu y yo. Era increíble como en escasos minutos todo podía cambiar, como podía pasar de ser una simple lluvia de verano a coger tanta fuerza y convertirse en una tormenta tropical. Todo el mundo sabe que las tormentas tropicales no se paran hasta que arrasan con todo lo que pueden. Y eso hiciste tú. Arrasar conmigo y convertirte en lo ultimo que quería que fueras. En el ciclón de mi vida. Y todos saben que los ciclones siempre vuelven.

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