Las medidas de castigo y discriminación del Transantiago

Fotografía archivo internet.

Nuevos castigos para los evasores, palos de ciego del Ministerio de Transporte y castigo a la pobreza de la ciudad junto al DICOM del Transantiago.

Por Camilo Jara Parra

Desde que se implementó en Chile el controvertido Transantiago como sistema de transporte público, comenzó el debate por su calidad de servicio, valor del pasaje y la guerra entre evasores y conductores.

Luego de dos años de tramitación del proyecto de ley que busca aumentar las penas a los evasores del transporte público, esta semana fue aprobado, agregando nuevas medidas para disminuir la tasa de evasión, la que marcó un récord de 34.6% en la última medición. Se trata del Registro de Pasajes Infractores del Transantiago, conocido como el DICOM del Transantiago.

Esta medida busca endurecer las penas a las personas que deban multas por evasión, para así disminuir los números que marcaron el récord. Las sanciones más duras y controversiales de esta ley son 4: La imposibilidad de obtener o renovar la licencia de conducir, lo mismo ocurre con el permiso de circulación y la TNE, en caso de que el deudor sea estudiante, y por último, la devolución de impuestos será retenida por la deuda de los partes.

Castigado por ser pobre

La mayor cantidad de evasión del transporte se aprecia en sectores vulnerables de la capital. De acuerdo a Fundación Transurbano, solo el 10% de la evasión se registra en el sector oriente y el 60% en el sector sur de Santiago, donde los sueldos alcanzan al mínimo, en gran parte de los casos. Para esta situación, según Fundación Sol, estas personas usarían casi el 25% de su sueldo solo para pagar un sistema de transporte deficiente.

Sobre los datos anteriores, el experto en Transporte Urbano de la Universidad de Santiago, Rodrigo Martin asegura a Biobio.cl que estas medidas “castigan la pobreza” y que “la responsabilidad del sistema de transportes es movilizar a las personas, no hacer un buen negocio”, entendiendo que se necesita solventar el sistema de locomoción, pero la equidad entre precio y calidad del servicio no ha podido lograrse aún.

Con las nuevas medidas aprobadas no se ataca directamente el problema, solo se castiga la consecuencia de no poder pagar, teniendo en claro que siempre hay casos que solo evaden porque quieren.

Los nuevos torniquetes

Otra de las medidas implementadas es la instalación de nuevos torniquetes, con espacios reducidos para cruzarlos, a fin de que no puedan ser evadidos con facilidad, a esto se le suman las cámaras que detectan el uso de la TNE de terceros.

Respecto a los nuevos torniquetes “mariposa”, llamados así por los usuarios del Transantiago, las redes sociales denuncian que son discriminatorios, puesto que para una mujer embarazada es imposible pasar, así como para ingresar con niños al bus, lo que ha obligado en varios casos a tener que pagar un pasaje extra por niños pequeños.

El Alcalde de Las Condes, Joaquín Lavín, se suma a esta causa y a través de su cuenta de Twitter expresó que “el torniquete les impide subir y es humillante que personas con obesidad tienen que pedir que les abran la puerta de atrás”, asegurando que esa no es la forma de disminuir la evasión.

La discusión continuará, los evasores no tienen ganas de pagar un sistema abusivo y costoso respecto a los sueldos, que además, entrega un servicio precario y el Ministerio de Transporte parece estar atacando los frutos del problema más que la raíz de este.