Que se acabe la fiesta:

En la fiesta de pasajeros con un pergamino majadero, donde todo lo que se acercaba terminaba pisándome los pies, arto de bailar al revés preferí pegarme a la pared y observar cómo se mataban encajando fichas que no caben en sus vidas despreciables.

La fiesta duro más de lo que pensaba y no aguantaba mas bajar los pensamientos con aquella botella de agua, así que comencé a bailar entre la multitud haciéndome el desentendido pero a la vez mas claro en es estrecho pasillo. Me hacía el loco, pero hace un rato unos ojos hermosos no me perdían de vista y pensé en otra mas que mis zapatos dañaría, “pero la niña solo quería hablar antes de bailar”, la note sola y use mi pequeño sentido que a veces me lleva a equivocarme, <<para ser sincero, no sé ni porque le hago caso a ese sentido, ya que siempre acierta con lo corrompido>>.

No lo pensé dos veces y choque con ella, todo un plan en mi cabeza, “se sonrío’”, y en ese momento sonaron mi canción favorita, que ya habían puesto un par de veces, y recordé que mis dedos no aguantarían ese filo del taco nuevamente. Mire al suelo y la niña de ojos bellos tenia a un lado mi martirio, << me sonreí, una señal a mi favor>>, la tome de la mano colocándonos en medio de toda esa gente loca, recuerdo que no la mire hasta que comenzó a bailar y luego entendí que todos los pisotones y empujones de aquella larga noche tuvieron sentido, al fin encontré alguien que baile a mi ritmo.

-¡Me gustaría bailar contigo el resto de mi vida! Cada vez se pone mejor. — ella dijo

- Para mi seria un placer bailar con usted el resto de mi vida. — el dijo

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