Te la hypeo porque es mía (bueno, puede que me haya “inspirado” en cierta revista que propaga estereotipos horrendos, así que vamos a olvidarlo y tomarla como propia)

El anti hype sería decir “no me gusta la pizza de Buenos Aires” y con eso desatar un torbellino de repudio infinito.

Creo que puedo llegar a pactar más con la mística o mejor dicho, entender que es la esa idea de encuentro, maromas dialoguísticas y apelotonamiento social la que genera que a tantos llegue, pero no, ese masacote de engrudo no es algo que me venga en gracia.
Tampoco esta receta busca ser un reemplazo, sino que, en mi crónico aburrimiento alimenticio, busco variantes, atajos de ingredientes, preparaciones alternativas, sazoneos cuestionables, maridajes con carácter. En fin, no tenía ganas de hacer la clásica, la afamada, la célebre MASA DE MOLDE. Y, buscando, apareció ella. Una que ya perdí la cuenta de veces que hice, que ofrecí, que invité, que recomendé y ahora pongo acá, a la buena de todos, para que lleven y cobijen en sus hornos y corazones anfitrionales. Me paro en una tarima, aclaro mi garganta y digo, con ustedes, señoras, señores, mascotas, anafes y elementos decorativos varios, esta es:
PIZZA DE ZANAHORIA.

La preparación es tan fácil que hasta parece chiste. Confieso que al leerla yo tampoco creía que fuera a funcionar.

Son:
150 gramos de harina de garbanzo (sí, la misma que se usa para hacer la fainá o frazadita pa la pizza) 3 0 4 zanahorias de dependiendo del tamaño y de lo gruesa que quieren que quede, yo diría que con 4 fortachonas van a ir bien.

Esos dos ingredientes, con los condimentos que quieran se amasan y unen. SI, LES JURO QUE AUNQUE SE VEA SECO Y SIN MAGIA, APARECE UNA FUERZA SOBRENATURAL Y FUNDE EN UN ABRAZO AMBOS ELEMENTOS MIENTRAS SUENA LIONEL RITCHIE DE FONDO.
Luego de la euforia cuasi metafísica (?) puede ir al horno máximo entre 15 y 20 minutos.

Arriba? Pues lo que se les canten los cantos. En esta de la que subo fotos puse: queso (perdón por la obviedad, en mi caso el queso pega en el palo con un acompañante terapéutico) tomate seco, cebolla saltadeada con miel, tomate seco y un poco de maní runner (el nombre lo leí en el cartel del
barrio chino eh, que el excentricismo no es cosa mía, es maní sin sal que agrego para dar crocantez y blablah, bueeno, está bien, un poco de fantasía) con berenjenas, también salteadas previamente en el wok.

No hay nada más. No. Posta. Fue más el entusiasmo propio esta vez que el cuentito. Hagan. Cuenten. Compren rico y, aunque el tiempo en tiempos neoliberales se muy sorete no se dejen vencer por las garras de una sosa premezcla de pastas o mueran desahuceados a la sombra de una sopa de cajita. Pizza con *bebida alcohólica favorita* y good show :D