No somos tontos, es nuestro pensamiento rápido.

Vivimos en la era más informada de la historia, lo que nos ha llevado a escuchar cosas que posiblemente pensábamos que no existían tales como el chupacabras o las hadas.
Imaginemos esto, un bosque enorme, con árboles de 30 m y densas hojas, por sí solo la imagen puede ser hermosa, pero, porqué tenemos que pensar que tal vez dentro de ese bosque existe un duende escondido que esta esperando el momento adecuado para llevarnos, diríamos “es culpa de los miedos transmitidos por nuestros padres” y nuestro padres dirían que de sus padres pero no es así.
Nuestra mayor parte de creencias tiene que ver con nuestra propia naturaleza y proceso evolutivo. Pensemos en el primer Homo sapiens caminando por el bosque y de pronto escucha el ruido de las hojas, esto le puede significar 2 cosas:
Opción 1: Hay animal escondido agazapado esperando el momento para atacar.
Opción 2: Nada.
Elegir la opción 2 solo puede significar que nos retrasemos en nuestro recorrido en el bosque, pero el riesgo de ignorar la opción 1 puede significarle la muerte, de esa forma estamos predispuestos a pensar que existen cosas donde no las hay.
¿Estar llenos de creencias no vuelve personas menos inteligentes?
Ir por la vida aplicando el método científico a todo lo que nos rodea es contra intuitivo y “ver o escuchar cosas” ha sido base para los grandes descubrimientos. Y sobre todo que nuestro cerebro no sería capaz de procesar toda la información sensorial que recibe, y necesita de alguna forma filtrar de forma selectiva la información que le rodea.
Ahora bien tratando de entender la manera en que nuestro cerebro procesa la información llegué a los 2 sistemas de pensamiento que afectan nuestro comportamiento.
El autor de esos 2 sistemas es Daniel Kahneman un sicólogo estadounidense ganador del premio Nobel de Economía en el año 2002, Kahneman sugiere que examinemos la naturaleza de la racionalidad a través de sus errores más que a través de sus triunfos. Estos errores o sesgos cognitivos tienen la virtud de aparecer de forma inadvertida para nuestra mente consciente.
2 sistemas de pensamiento
1 . Pensamiento Rápido.
Este pensamiento opera de manera automática y sin esfuerzo, está preparado para creer, no para dudar y nos brinda la manera de controlar de manera sencilla actividades u operaciones diarias.
Ejemplo de funcionamiento: 2 + 2= 4
el esfuerzo requerido es mínimo y automático. También es el responsable de generar nuestras intuiciones, sensaciones e intenciones erróneas que son aceptadas por nuestro sistema 2. (pensamiento lento).
2 . Pensamiento Lento.
Se encuentra en un modo de mínimo esfuerzo y solo se activa cuando tienes una actividad que requiere esfuerzo mental y concentración.
Ejemplo de funcionamiento:
Un bate de béisbol y una pelota cuestan $1.10, el bate cuesta un dólar más que la pelota. ¿Cuánto cuesta la pelota?
La respuesta de 10¢ se presenta como una intuición rápida, potente y atractiva, pero es incorrecta. Para llegar a la solución correcta, que es 5¢, tendremos que transformar el acertijo en una ecuación matemática teniendo que recurrir a la forma más lenta y fatigosa de pensar que permite nuestro cerebro.
Resumen
Nuestro cerebro está preparado para creer, no para dudar y tiene tanto miedo de la incertidumbre y del azar que a menudo salta rápidamente a conclusiones precipitadas pero capaces de convertirse en buenas historias, de esa forma nuestro cerebro crea heurísticos que son atajos mentales que funcionan como una solución de un problema o de la toma de una decisión.
3 ideas de Kahneman: Los sesgos o Heurísticos afectan nuestras decisiones.
1. Sobrevaloramos la información disponible.
Le damos más valor a la información de primera mano.
En un experimento con parejas, se les preguntó a cada uno de los miembros de la familia cuál era el porcentaje con el que cada uno contribuía a los quehaceres del hogar, el estudio repetía la encuesta con varias familias y como era de esperarse, la suma de ambos valores casi siempre daba más de 100%, la razón era que cada uno creía que hacían más trabajo que el otro, el motivo de esto es la diferencia de información disponible y siempre tendemos a valorar más las situaciones que nos afectan directamente a nosotros que la de terceros, llevándonos a tener una percepción sesgada de la realidad.
Sesgos relacionados.
Priming: Nuestro primer estímulo influye en la percepción posterior.
Efecto Halo: Es la forma en que nuestro pensamiento rápido nos muestra el mundo.
2. Efecto Anclaje.
Cuando Einstein murió ¿Cuánta edad crees que tenía? ¿Más 130 o menos de 130 años?. Obviamente 130 es una cantidad absurda pero es un excelente ejemplo del efecto de anclaje, a pesar de que hayas pensado en la respuesta correcta, el número 130 tuvo influencia sobre tu estimación, ya que el pensamiento rápido hace todo lo posible por interpretar al mundo en base a un anclaje adecuado.
En un experimento se les informó a las personas participantes sobre los daños causados por derrames de petróleo en el pacífico, los participantes de un grupo se les hizo una pregunta con anclaje, ¿Estarías dispuesto a donar 5 dólares anuales?. Después de eso se les preguntó que cantidad de dinero estarían dispuestos a donar, su respuesta promedio fue de 20 dólares.
Y a los participantes a quienes no se les hizo la pregunta con anclaje
afirmaron que estarían dispuestos a donar en promedio 64 dólares al año. Pero cuando plantearon la pregunta con anclaje de 400 dólares en lugar de 5 dólares los participantes afirmaron estar dispuestos a donar en promedio 143 dólares al año, es decir, que el simple hecho de cambiar la cantidad usada en la pregunta condujo a los participantes a donar más dinero.

Como podemos ver un anclaje preestablecido puede influir en nuestra toma de decisiones.
3. Tenemos una percepción distorsionada del pasado
Nos dejamos influenciar por el resultado final.
En el ser humano tiene más peso el pasado inmediato que la historia misma, todo debido a que los recuerdos es lo único que nos queda de nuestras experiencias y es por ello que es la única perspectiva que podemos tener del pasado, teniendo como consecuencia distorsionar nuestra la realidad, dándole más valor a una experiencia corta e intensa que una experiencia larga. Esto, Kahneman lo resume en: el Yo que experimenta y el Yo que recuerda.
Sesgos relacionados:
Sesgo Retrospectivo.
Estos sistemas de pensamiento e ideas centrales de Kahneman son solo algunas muestras de sus investigaciones de más de 30 años. Cabe señalar que se han identificado más de 100 heurísticos o sesgos cognitivos que explican nuestro comportamiento, identificarlos y saber explotarlos es una tarea apasionante e interesante.
El Diseño y el comportamiento.
Para finalizar, como Diseñadores tenemos la responsabilidad de influir en el comportamiento de las personas, esto no llevará a crear productos que realmente tenga impacto en la sociedad. Pero recordemos que antes de plantear una solución al problema debemos identificar el contexto y comportamiento de las personas frente a la toma de decisiones y para ello entender los sistemas de pensamiento e identificar los heurísticos puede representar el éxito o fracaso de un producto.
(En el próximo texto mostraremos un ejemplo de como aplicar varios heurísticos en el Diseño UX). :)
