No-ser
No-ser
Nov 8 · 2 min read

Perdido.

Abrazado por la oscuridad.

Que ganas de hacerme mil pedazos y lograr salir de mi mismo y de aquello a lo que pertenezco.

Paso por un mundo que me empuja y me fuerza a seguir su ritmo. Todo lo que hago es acelerado, con la desgracia de no poder poner mi cuerpo en automático.

Ojalá poder programarme a mi mismo para que otro Yo actuase por mí hasta que esta supuesta tormenta pase y pueda recobrar el control de mi mismo.

Pero no puedo, ni tampoco tengo tan claro que quiera.

Me siento zarandeado, lanzado a la carrera.

Mis piernas van más rápido de lo que yo mismo soporto.

Y uno piensa en cuando acabará, en cómo salir, pero una densa oscuridad aparece para taparte la boca y los ojos, y sumirte de nuevo en su tenebroso mundo.

Y te das cuenta de lo absurdo que es todo, del sinsentido de la vida y de como ficticiamente se lo damos.

Y en realidad que maravilla que la vida no tenga sentido. Pero no es el caso de esta realidad.

Y uno se arma con aquello que tiene. Se arma de amor, de cariño, de afecto, de cuidados. Quiere batallar la Nada con el Todo.

No quiere dotar de sentido la vida, sino batallar los sentidos de la vida que la vacían, condenándola al futuro y no al Ahora.

Y sabe que en la batalla no está solo.

Pero también sabe que está condenado a perderla mientras el reloj siga girando, mientras la cotidianidad siga reinando.

Es ahí cuando las garras vuelven, cuando el anhelo del Sujeto Automático vuelve, cuando el deseo de ser dominado por la cotidianidad por mero cansancio recorre todo el cuerpo.

Pero sabes que no quieres eso. Aun así te ves forzado a ello, y ahí lo único que pides, entre lágrimas, es desaparecer.

No tienes fuerzas para seguir y simplemente pides un descanso que no te dan, porque lo macabro de todo esto es que debes ser consciente en todo momento de tu tortura existencial.

Debes ser consciente de cómo el sonido de la alarma te taladra la cabeza todas las mañanas, de ver pasar miles de entes andantes por tus ojos que parece que caminan de la nada a la nada. De tu necesidad de escapar de esta basura de mundo a través del alcohol o cualquier otra droga. De cómo todo te es absolutamente ajeno aun viéndote forzado a pertenecer a ello.

Y lo mejor de todo es que todo esto es así «porque no queda otra», «porque si y punto». Ya no es que tengas que ser consciente de tu miseria, sino que además te piden que la asumas, que vivas con ella, que tires hacia delante sin importarte nada.

Este mundo no es bonito, no es maravilloso. Esta vida no es bella. Es macabra, hostil, violenta y, por encima de todo, desconocida.

    No-ser

    Written by

    No-ser

    Welcome to a place where words matter. On Medium, smart voices and original ideas take center stage - with no ads in sight. Watch
    Follow all the topics you care about, and we’ll deliver the best stories for you to your homepage and inbox. Explore
    Get unlimited access to the best stories on Medium — and support writers while you’re at it. Just $5/month. Upgrade