Ese alga

Estoy frente a una entrada en blanco y no se que escribir, pero algo muy adentro me dice que necesito hacerlo.

¿O acaso a ustedes les alcanza el día? A mi me queda corto, y no hablo de tiempo. Después de toda una jornada de trabajo hay “algo” que empuja y quiere expresarse como sea.

Y no sé cómo llamarla (ese algo, o ¿alga?, sí, es en femenino). Capaz soy yo misma, recordándome parar, mirar para adentro, y ver con qué me encuentro hoy. Dejar por un rato de ser un engranaje más de esta máquina de tareas, agendas, horarios y mandatos sociales predefinidos que parece no frenar nunca y que requiere con frecuencia asomar la cabeza afuera para respirar.

Y yo sé respirar en forma de colores o letras, por eso estoy acá.

Por unos minutos estar sola, sin pensar en nadie. Sentirme y reconocerme como individua. Tal vez es mi propia voz, desde otro tiempo, diciéndome que no me olvide nunca más de mí.

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