Fuego de Llama Violeta

Meditación para sanar tu árbol genealógico

Desde un espacio de amor y conciencia hoy decides sanar tus raíces, tu árbol genealógico, todas las generaciones que te antecedieron de las cuales tienes poca conciencia, sin embargo, sabes que detrás de ti existen al menos 4 generaciones que influyen grandemente en tu vida, la que muchas veces no fluye armoniosamente por falta de luz y amor en las memorias de tus antepasados.

Cierra los ojos y haz tres respiraciones profundas en las cuales fluya amor, paz y gratitud, y exhala tus resentires, dudas, frustraciones y desánimos, hazte consciente de ese silencio interno y de ahí ubícate de frente y visualiza a tus padres y hermanos, detrás de ellos a tus abuelos paternos y maternos, a los hermanos de papá y mamá, a tus bisabuelos y tatarabuelos paternos y maternos, posiblemente no los hayas conocido, no importa, trae una imagen que les represente ,o bien, percibirás imágenes no muy claras de ellos.

Toma conciencia de las emociones de tu cuerpo al estar frente a todos tus ancestros, esos que vinieron antes que tú, de quienes procedes, que gracias a ellos existes. Visualiza que del cielo sale un rayo de luz blanca que se expande sobre tus ancestros y te abarca, siente que esa luz penetra a través del centro de tu cabeza a todo tu ser y se desliza por tu cuerpo llenándote de amor y paz. Desde ese estado de amor puro expresa: “Yo soy un hijo de Dios, libre, con derecho a pensar, sentir y actuar sin programaciones, hoy les he convocado para darles las gracias por la vida, para honrarlos y respetarlos, y más aún para hacer uso de la energía del perdón para que transmute todas las memorias dolorosas que comparto con ustedes.”

“Con la ayuda, amor y presencia de Dios pido que cada uno de ustedes. Ponga como ofrenda en este cesto que está entre nosotros, sus resentires, frustraciones, faltas de amor, experiencias vividas como fracasos de pareja, ruinas económicas, relacionales, de trabajo, sentimientos de escasez y no merecimiento, sentimiento de abandono, exclusiones, adicciones, deshonras, dependencias, abusos sexuales, negatividad, sentimientos pocos nobles, etc. esto con el fin de que nuestro amado Padre lo transmute, y corrija todos los errores con los cuales nuestras generaciones ha vivido”.

Ahora observa, mientras ellos van pasando a dejar sus ofrendas, del cielo baja un rayo de Luz violeta, cuya luz forma un círculo amplio y suficiente abarcando a tus antepasados, al cesto cargado de memorias dolorosas y a ti; el círculo de Luz violeta gira suavemente alrededor de todos, luego su giro se vuelve más rápido hasta formar un torbellino que por segundos los envuelve totalmente; en ese instante dices: “Pido a nuestro Padre Divino que esta Luz violeta elimine completamente y en este instante las causas y núcleos de todas las limitaciones humanas de mis antepasados y mías, así como las angustias que yo haya creado mediante mis pensamientos en mi propio mundo y en el de otros, también cualquier cosa de naturaleza destructiva que yo haya aceptado e impulsado en mi mundo.”

“Así mismo pido reemplace en mí y en las memorias heredadas de mis ancestros, todo aquello que Él, nuestro amado Padre Celestial nunca determinó que existiera, pido que de ahora en adelante sostenga todo mi mundo en perfecto Orden Divino, mediante su amor, produciendo y sosteniendo en mí salud perfecta y suministro en todo momento con la ilimitada abundancia de dinero.” Observa, el torbellino de Luz violeta, baja, y para asombro de todos el cesto ha desaparecido, ha sido desintegrado por la bondadosa y transmutadora Luz violeta.

Tus ancestros asombrados sonríen y con gesto de gratitud proponen traer junto a ellos a todas las personas a quienes dañaron consciente e inconscientemente, a quienes afectaron afectiva y económicamente, a quienes pudieron haber quitado la vida, o abusado en cualquier forma, conscientes que todo ese daño al prójimo ha sido parte de la herencia que has recibido y hoy desean liberar. Ves que dentro del círculo de Luz violeta se suman a tu grupo familiar un sin número de personas a quienes no conoces, pero desde tu sabiduría interna sabes que sus destinos están unidos al tuyo, como parte de esa carga transgeneracional que has llevado, la que hoy con amor y conciencia deseas devolver a los tuyos, liberándote de todo ese dolor que te ha significado pertenecer a tu familia.

Ahora, todos agrupados frente a ti, diles: “Ante la Divina presencia de nuestro amado Dios, pido que la energía del perdón se pose en cada uno de nosotros, y que la llama violeta transmutadora que consume y disuelve todos los errores cometidos penetre en nosotros para liberarnos de todo sufrimiento, que esos eventos vividos desde la falta de amor y de compasión, en este mismo instante sean disueltos liberando a todos los acá presente y a nuestras nuevas generaciones.”

Levanta tus dos manos con las palmas hacia arriba y tenlas así por un momento, siente lo pesado que es esa carga, dobla tus rodillas en postura de reverencia y diles: “Hoy, corto todo lazo con estas memorias, me libero de ellas, se las devuelvo”; estira tus dos manos hacia adelante, devolviendo lo que sostienes.

En ese instante la llama violeta se alza sobre todos envolviéndolos por unos instantes, siente en todo tu ser la energía del perdón y amor que actúa purificando y transformando tu ADN.

Diles:

“Esta liberación la hago por mi bien y el de todos ustedes. Así como para el mayor bien de nuestra descendencia. Hoy acepto y recibo con amor todos los dones y talentos que me han sido heredados, que me vienen de ustedes, esos que posiblemente no pudieron desarrollar, prometo hacer de ellos algo bueno y noble para el bien de los demás y honra de ustedes; ahora amados ancestros, les pido me vean con buenos ojos si en mi vida hago las cosas de forma diferente, procurando mi realización para mi mayor bien. Los amo, los bendigo, los honro y siempre estarán presente en mi corazón.”

Observa que la Luz violeta se disuelve, desaparece y como respuesta a tu petición surge una hermosa luz rosa, la Luz del Amor Divino que se esparce sobre todos llevándoles amor y sanidad. Tu petición ha sido escuchada, ve con amor y alegría, con pasos firmes por la vida, consciente que tus actos tienen consecuencias y pasan a tus descendientes. Hoy has decidido vivir desde el amor y el perdón. Así sea, Así está hecho.