MiLaDo

Me gusta pensar que soy o somos como un piano. Orgullosamente sabemos que solos, la rompemos; que no necesitamos de nadie para ser los mejores pero sí para ser mejor. Me gusta la sensación de mis dedos bajo tu textura áspera, me gusta saber cómo sin antes tocarte sé cómo vas a sonar; y más aún me gusta escucharte cuando sonás mejor de lo que pensaba. Me gusta ese acorde y sé que te cuesta ser amigo de ese solb porque va a sonar disonante pero te juro que eso lo hace aún mejor. De cierta forma, esa discrepancia que manejan hace que todo sea más emocionante. Fijate bien.