GroKo cañí

Otis B. Driftwood
Nov 8 · 3 min read

Tras una campaña electoral que ya ha durado demasiado (unos cuarenta y ocho meses, por lo menos), nos vamos a la repetición de elecciones el domingo y muchos chistes se hacen sobre una posible “tripitición” en marzo ante la perspectiva de un nuevo bloqueo en el Congreso tras la nueva polarización en bloques. Las encuestas apuntan a una correlación de fuerzas muy parecida a la de abril, si hablamos exclusivamente de los bloques centro-izquierda y centro-derecha (permítanme esta simplificación), pero habría diferencias sustanciales, como el hundimiento aparentemente imparable de Ciudadanos y el ascenso, también imparable, de la ultraderecha; probablemente relacionados entre sí por cuestiones de reparto electoral (ese último escaño que bailó en tantas provincias), pero cuyo efecto es, sin duda, bastante desagradable.

En el lado izquierdo, parece que el PSOE, o Sánchez concretamente, descarta del todo la coalición, siquiera cooperación, con Unidas Podemos, y se ha encastillado en que se le deje gobernar con una mayoría muy minoritaria, mientras que Iglesias insiste en que un cada vez más improbable pacto ha de incluir una coalición de gobierno, a la vista de que dejar solo al PSOE al control del BOE no se ha visto demasiado útil en los meses de gobierno tras la moción de censura. De un modo u otro la ruptura parece final, con el agravante de que incluso un pacto seguiría requiriendo el concurso de los partidos nacionalistas en la cámara, que hace siete meses estaba casi asegurado y ahora, visto el cabreo de PNV, ERC y JxC con Sánchez tras sus, digamos, poco diplomáticas palabras durante la campaña, se antoja lejano, muy lejano.

¿Nos vamos entonces a terceras elecciones? No lo creo; es más, estoy seguro de que no. Y aquí es donde entra la Unión Europea, “Bruselas” para los amigos y enemigos. Durante el último año, tenemos a los comisionados mirando al país de medio lado, porque durante todo este tiempo hay presupuestos sin aprobar, dinero sin asignar y “reformas” (eufemismo para “recortes” y “privatizaciones”) sin ejecutar. Y no es sólo un problema estatal, sino que se ramifica a todas las instituciones de la nación, incluyendo autonomías y municipios, que llevan ya demasiado tiempo sin saber de cuánto dinero disponen y cuánto pueden gastar, aun con presupuestos reprorrogados. Una vez más, el problema es el parné.

Y mi previsión es que, a falta de un acuerdo serio (o quizá es algo que ya lleva fraguándose tiempo y podría explicar la desidia del PSOE por alcanzar un pacto durante el verano), la UE presionará a los dos partidos mayoritarios para alcanzar un pacto transversal, o “gran coalición” si así prefieren llamarla, que garantice un gobierno estable durante los próximos cuatro años, bajo amenaza de intervención directa similar a lo que se hizo en Italia hace no tanto tiempo. Con las consecuencias políticas que todos estamos viendo ahora.

Sí, estoy hablando de un gobierno conjunto PSOE-PP, a pesar de los dardos (flojitos) que se han ido lanzando durante la campaña, a pesar de los pactos de los viejos populares con los nuevos fascistas, a pesar de la caída en picado, ahora con esperable recuperación, de los diáfanamente corruptos, la posibilidad de ver a ambos partidos repartiéndose ministerios y acordando políticas la veo bastante cercana. Nadie habla de ello, nadie lo insinúa, nadie lo contempla, al menos en público. Pero nadie la rechaza de plano salvo que sea en un mitin de campaña. Y, por alguna razón, la prensa del régimen tampoco pregunta por ella, aunque sea por buscar un desmentido medianamente creíble.

Pero ¿es factible? ¿Es deseable? ¿Es sensato? Pues sí, no, y no tengo la menor idea. Si se produce, más vale que nos vayamos olvidando de medidas políticas o económicas mirando mínimamente a la izquierda (gracias, PDRO, por la frase tan clarificadora). Pero que no nos iremos a unas terceras elecciones, de eso no me cabe duda. Ninguna.

Welcome to a place where words matter. On Medium, smart voices and original ideas take center stage - with no ads in sight. Watch
Follow all the topics you care about, and we’ll deliver the best stories for you to your homepage and inbox. Explore
Get unlimited access to the best stories on Medium — and support writers while you’re at it. Just $5/month. Upgrade