
Despierta ManU, despierta.
El futbol de clubes en Europa comienza a caminar, y el Manchester United, campeón de la Premier League, aparenta estar dormido en sus laureles.
El tiempo se le viene encima a David Moyes, flamante manager del Manchester United. El domingo su equipo se juega la FA Community Shield frente al Wigan Athletic, y las altas hasta el momento han dejado mucho que desear, especialmente tomando en cuenta que sus vecinos citizens han hecho sus deberes sobre el papel. Mientras las contrataciones impactantes se apilan en la escuadra de Pellegrini, el también nuevo entrenador del Manchester City, los de Old Trafford han contratado a Guillermo Varela. Mucho potencial, si, pero ese tipo de fichajes se esperan por parte del Arsenal de Wenger, no de el actual campeón de la Premier League.
Moyes ha identificado como prioridad para su equipo a un mediocampista de calidad. Bien ahí. Sin embargo, la campaña para atrapar a su hombre no ha funcionado hasta el momento. Algunas columnas han calificado el proceso como ‘amateur’. Y algo de razón tienen. El canterano del Barcelona era la primera presa. El Manchester United se había colocado a la cabeza entre los candidatos a ficharlo cuando se reveló que su precio había descendido de 90 millones a sólo 18. Y ya sabemos que el español terminó en el Bayern de Guardiola.
El siguiente objetivo fue (¿es?) Cesc Fabregas. Es posible que los Red Devils hayan tenido conversaciones con el catalán y obtenido promesas por parte del muchacho. Pero de ahí a que el Barcelona dejara ir dos relevos futuros de un Xavi que empieza a ser cuestionado en el mismo verano hay mucha distancia. Cesc nunca hizo presión a favor del United, el Barça se enrocó, y Moyes se quedó con las manos vacías.
El Manchester United no ha atrapado al mediocentro que necesita. En algún momento se les ocurrió la idea de hacer algo por Modric, pero ahí quedó. No parecen estar haciendo un trabajo muy profesional. Y ese no es su único problema. El otro es Rooney. Otra vez.
Para nadie es secreto que Moyes ya tuvo problemas con el delantero en su tiempo juntos en el Everton. Lo que nadie imaginaba es que esos conflictos regresarían tan pronto en Old Trafford. Todo empezó con una frase provocadora del entrenador:
“A grandes rasgos mi idea de Rooney es, que si por cualquier razón tenemos una lesión de Robin van Persie, lo vamos a necesitar”.
En su momento, The Guardian se preguntó si la frase era una burrada o una genialidad para cambiar a Rooney por otro delantero. Ahora, visto lo visto, con el jugador en plena rebeldía y sin ningún reemplazo a la vista, pocos comparten la segunda opción.
No debemos olvidar que Manchester United es el campeón de la Premier League, y que aún sigue ahí Robin van Persie. David Moyes tiene el beneficio de la duda. Pero ya viene el domingo de la Community Shield, el primer trofeo en disputa de la temporada. Ahí se nos empiezan a resolver las preguntas.
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